
L D (EFE) El ciclista citó al italiano Damiano Cunego, al ruso Dennis Menchov, al australiano Cadel Evans y a los hermanos luxemburgueses Andy y Frank Schlek como rivales a tener en cuenta en el Tour. Valverde se refirió a su triunfo en la Dauphiné Liberé haciendo referencia de paso a la gran cita de la temporada. "La Dauphiné es como el Tour de Francia, pero de una semana de duración, y tuve muy buenas sensaciones frente a rivales que serán más o menos los mismos que tendré en el Tour. No estará Levi Leipheimer pero sí Cunego, Menchov, Evans y los hermanos Schlek, gente joven que está apretando", dice.
Sobre lo que va a hacer desde ahora, el ciclista del equipo Caisse d'Epargne comentó que mantener el nivel "ni bajar ni subir el ritmo de los entrenamientos, para llegar en buena forma al inicio del Tour, en el que lo más duro llegará en la segunda y en la tercera semana". Valverde marchará a Sierra Nevada, para entrenar en altura, tal y como hizo antes de ir a la Dauphiné "y me fue bien", dice. Después el 29 de junio, disputará los Campeonatos de España y el 2 ó 3 de julio viajará a Francia. Con respecto a sus posibilidades en la ronda francesa, el murciano manifestó que "ganar sólo gana uno y yo me encuentro preparado para estar entre los cinco o seis que optan a subir al podio y una vez allí, por qué no ganar".
Por su parte, Nicolás Almagro, cuartofinalista en el torneo de Roland Garros, valoró el balance de su año de competición en el que además de ganar dos torneos y muchos partidos, llegó a cuartos de Roland Garros, que era otro de sus objetivos de la temporada. "He ganado 31 partidos y he perdido 10, por lo que estoy satisfecho, pero debo seguir trabajando del mismo modo, pues soy consciente de que, de lo contrario, esto puede cambiar de la noche a la mañana", dice.
La próxima cita importante para Almagro será el torneo de Wimbledon, al que acudirá "con mucha ilusión y ganas, aunque aquí no tengamos la infraestructura necesaria para entrenar en hierba y prepararnos en esta superficie". Reconoce que antes de su duelo frente a Rafael Nadal en Roland Garros fue infiltrado hasta en cinco ocasiones en un brazo para poder saltar a la pista. "Esto, que no lo había dicho hasta ahora, hacía que necesitara desconectar después del torneo", declaraba.
