LD (EFE) Los dos gigantes bancarios –BBVA y Santander– influyeron de forma decisiva en estos resultados, pues sólo ellos ganaron 6.552 millones de euros, el 80 por ciento del total.
El fuerte incremento conseguido en el semestre se debió al crecimiento de la actividad bancaria –los créditos y depósitos aumentaron más de un 19 por ciento–, pero también a los resultados extraordinarios, como los 1.157 millones de euros de plusvalías conseguidas por el BBVA.
Las cuentas reflejan, además, una positiva aportación de las comisiones (crecieron un 20,1 por ciento) y una continuación de la estrategia de contención de costes (aumentaron sólo un 8,8 por ciento), aunque también muestran un fuerte crecimiento del 59 por ciento en las dotaciones a provisiones, que restaron 2.251 millones de los resultados.
Con todos estos factores, los principales márgenes de la cuenta de resultados aumentaron a ritmos muy elevados, pues el de intermediación –diferencia entre ingresos y gastos de créditos y depósitos, más dividendos– subió un 17,2 por ciento, hasta 12.917 millones de euros. El ordinario se incrementó un 22,1 por ciento y ascendió a 24.295 millones, después de que las comisiones aportaran 7.045 millones (20,1 por ciento más); las operaciones financieras, 3.039 millones (65,1 por ciento más) y la actividad de seguros, 825 millones (27 por ciento más).
Las participaciones en empresas también fueron una parte importante de las cuentas de los bancos, pues por dividendos consiguieron 492 millones de euros (28,2 por ciento más) y por resultados, otros 470 millones (9 por ciento menos).
El fuerte incremento conseguido en el semestre se debió al crecimiento de la actividad bancaria –los créditos y depósitos aumentaron más de un 19 por ciento–, pero también a los resultados extraordinarios, como los 1.157 millones de euros de plusvalías conseguidas por el BBVA.
Las cuentas reflejan, además, una positiva aportación de las comisiones (crecieron un 20,1 por ciento) y una continuación de la estrategia de contención de costes (aumentaron sólo un 8,8 por ciento), aunque también muestran un fuerte crecimiento del 59 por ciento en las dotaciones a provisiones, que restaron 2.251 millones de los resultados.
Con todos estos factores, los principales márgenes de la cuenta de resultados aumentaron a ritmos muy elevados, pues el de intermediación –diferencia entre ingresos y gastos de créditos y depósitos, más dividendos– subió un 17,2 por ciento, hasta 12.917 millones de euros. El ordinario se incrementó un 22,1 por ciento y ascendió a 24.295 millones, después de que las comisiones aportaran 7.045 millones (20,1 por ciento más); las operaciones financieras, 3.039 millones (65,1 por ciento más) y la actividad de seguros, 825 millones (27 por ciento más).
Las participaciones en empresas también fueron una parte importante de las cuentas de los bancos, pues por dividendos consiguieron 492 millones de euros (28,2 por ciento más) y por resultados, otros 470 millones (9 por ciento menos).
De esta cuantía, los bancos tuvieron que restar los 2.251 millones de euros de dotaciones a provisiones, que crecieron un 59 por ciento por un efecto contable derivado de la adaptación a las nuevas Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) y por la alta actividad crediticia registrada.a
