Pena capital y Amnistía Internacional
En una noticia de Europa Press reproducida en El Mundo ("Amnistía denuncia la ejecución de 200 personas por la pena capital y pide apoyo para su abolición") hay una sección titulada "EEUU, a la cabeza de las ejecuciones". El texto que sigue contradice esta afirmación: "[s]egún los datos de AI, en lo que va de año, se ha ejecutado a 57 personas en Estados Unidos, a al menos 83 en Irán y a 40 en Arabia Saudí".
Este título de sección es incorrecto: debería ser "China, a la cabeza de las ejecuciones", o, si acaso, atendiendo a los datos del artículo, "Irán a la cabeza de las ejecuciones". De todos modos, no nos sorprende el error, ya que Amnistía Internacional (AI) acostumbra a vocear cuanto puede para desgastar a los EEUU en cualquier ámbito de la actualidad, en este caso la pena de muerte, sin que sus portavoces (Europa Press, El Mundo) se molesten en completar la información.
China debería estar a la cabeza porque, según la propia AI, en ese país, "[d]urante 2001 y 2002, AI ha registrado más de 5.900 sentencias de muerte y más de 3.500 ejecuciones, si bien se cree que la verdadera cifra es mucho mayor". Hubiese sido deseable que el que ha hecho tan pobre trabajo de agencia hubiese leído algún documento más que una nota de prensa de AI, que es de donde parece que sale directamente la noticia de Europa Press, con datos de sólo siete países. Con esa escasez de información es muy atrevido escribir que alguien esté a la cabeza del récord de ejecuciones. Además, como es habitual, debido al sesgo solidario, se da espacio a ciertas organizaciones sin derecho de réplica a "los del otro lado", que deberían poder contestar a sus incontrastadas alegaciones. Un representante de los EE UU en una reunión de la OSCE en Varsovia, Mr. Francis Gaffney, da respuesta a algunas de ellas (9 de octubre de 2003).
Para qué va a decidir el populacho
Una vez más, se juntan casos no comparables, equiparando los sistemas jurídicos de países libres (como Japón) con los de regímenes odiosos y tiránicos (p. ej., Irán) cuando se dice que "[e]n el mundo sigue habiendo 83 países que se niegan a seguir la tendencia mundial" de la abolición de la pena de muerte. En Japón hay legisladores que redactan el código penal de su país y que trabajan en una monarquía constitucional donde hay separación de poderes, donde los tribunales deciden los casos con aplicación de altos estándares técnicos. ¿A qué se debe ese tono sermoneador de los solidarios e intelectuales? ¿Y qué clase de argumento es decir que hay una "tendencia mundial", o que no la hay? Para los solidarios, las tendencias mundiales son progresistas sólo cuando coinciden con su opinión, pero si, por poner un ejemplo, la mayoría de los economistas dicen que tiene sentido la globalización o que el comercio es beneficioso para todos, eso es una tendencia reaccionaria, injusta y antidemocrática, y no merece ser atendida: en ese caso, es progresista negarse "a seguir la tendencia mundial".
Parece que AI cree que sea importante que haya mecanismos de decisión que respeten los procedimientos parlamentarios y que sean consistentes con una sociedad abierta, libre, si la “plebe” no es progresista. En ese caso, la organización solidaria deberá buscar alguna fórmula que impida que se materialice en ley la voluntad mayoritaria, como, por ejemplo, acudir a los tribunales.
No es que los republicanos estemos encantados con procedimientos de destitución como el tan conocido y reciente de California, pero no era acorde con el derecho la decisión que retrasaba las elecciones con argumentos tan débiles como los empleados. Recordemos que la decisión de los once jueces que reexaminó la decisión del tribunal inicial fue de anulación de esa decisión judicial por unanimidad. El asunto era tan obvio que un tribunal de once personas no encuentra motivos de división de opinión, sino que todos votaron anular la decisión que estudiaban. Esos jueces de la decisión inicial no tuvieron en cuenta la ley, sino sus objetivos políticos. Y es ese activismo judicial, que intenta usurpar funciones del Parlamento, uno de los instrumentos que las organizaciones solidarias utilizan para cambiar la sociedad.
Propagandistas por una causa justa
No crea nadie que Amnistía defiende la conmutación de la pena de muerte por prisión prolongada o perpetua. Según lo han redactado en la pieza propagandística que ha servido de base a la noticia que comentamos, "Hakamada Iwao, 67 años, ha estado en prisión durante casi 37 años y se dice que está en pobre condición física y mental como resultado de su largo encarcelamiento [por una acusación] de asesinato [...]. Hakamada Iwao ha alegado consistentemente que fue forzado a confesar los cargos de los que fue condenado". En un estilo dudoso, se retrasa hasta el final del parágrafo la mención a la condena. El Sr Iwao no ha estado en prisión treinta y siete años por una acusación, sino porque un tribunal de un país donde hay imperio de la ley decidió su culpabilidad. Nos atrevemos a decir que la "consistencia" de sus negativas no debe ser tenida en cuenta, sino los méritos de las pruebas en su contra.
Comentamos esto porque es habitual que los protestones aleguen que hay una línea que no se puede cruzar (condena a muerte), debido a su irreversibilidad, implicando que aceptarían la cadena perpetua como compromiso entre su postura abolicionista y la de defensa del castigo capital. En el fondo, como muestra esta cita del caso de Japón, después de la abolición de la pena capital viene la abolición de las condenas de más de veinte años o la excarcelación de los que tengan más de equis años de edad, con algún argumento de gran profundidad teórica como que ésa es la "tendencia mundial", que eso es lo que hacen los demás. Anunciamos una vez más, para que conste, que el Partido Republicano de los EEUU y sus legisladores, elegidos democráticamente, no tomarán decisiones forzados por meras campañas de propaganda, sino sobre la base de datos concretos y reflexiones sólidas.
Peter Turner es el presidente de Republicans Abroad-Spain
