L. D. / EFE.
- El Alto Tribunal ha desestimado el recurso que interpusieron ambos terroristas que alegaron motivos, alegaron que no sabían que transportaban explosivos porque ese material “se encontraba en bolsas ocultas, en la parte posterior” del vehículo. Para el Supremo, su responsabilidad se deduce de la declaración de los dos terroristas, que reconocieron realizar “labores de auxilio” a ETA, así como del hecho de que viajaran en vehículos distintos: uno delante, para avisar de cualquier presencia policial, y otro en la autocaravana cargada de explosivos.
Esnal y Gramont fueron detenidos el 20 de marzo de 1998 en una estación de servicio de Alcalá de Guadaira (Sevilla), cuando conducían, respectivamente, una autocaravana con gran cantidad de armas y explosivos destinados al comando etarra y un coche que debía alertar de la posible presencia policial. Horas después fueron arrestados en la capital andaluza los miembros del “comando Andalucía de ETA” Maite Pedrosa Barrenetxea, José Luis Barrios Martín y Mikel Azurmendi Peñagarikano.
Esnal y Gramont fueron detenidos el 20 de marzo de 1998 en una estación de servicio de Alcalá de Guadaira (Sevilla), cuando conducían, respectivamente, una autocaravana con gran cantidad de armas y explosivos destinados al comando etarra y un coche que debía alertar de la posible presencia policial. Horas después fueron arrestados en la capital andaluza los miembros del “comando Andalucía de ETA” Maite Pedrosa Barrenetxea, José Luis Barrios Martín y Mikel Azurmendi Peñagarikano.
