L. D. / EFE.-
Respetando el deseo de la familia, el Gobierno ha decidido que a los actos fúnebres acuda a título personal el ministro de Justicia, Angel Acebes. El funeral por Lidón se celebrar en la iglesia de los Trinitarios del barrio getxotarra de Algorta y una vez que finalice comenzará una manifestación de repulsa por este atentado convocada por el Gobierno Vasco, la Diputación Foral de Vizcaya y el Ayuntamiento de Getxo, con el lema "ETA no, Paz y libertad".
Además de Acebes y Zapatero, también asiste el lehendakari, Juan José Ibarretxe. Compañeros de la Administración de Justicia han dado este jueves por la mañana un emotivo adiós al magistrado José María Lidón, asesinado por ETA, tras cerrar la capilla ardiente instalada en el Palacio de Justicia de Bilbao. Posteriormente, el cuerpo de Lidón fue transladado al cementerio de Derio (Vizcaya) para ser incinerado en la intimidad. El funeral se celebra en la iglesia de los Trinitarios, en Getxo. Hasta allí se desplazó el presidente del Gobierno, José María Aznar, el líder de la oposición, José Luis Rodríguez Zapatero y el lehendakari, Juan José Ibarretxe, entre otros.
Poco después de las nueve y media de la mañana, el féretro con los restos de Lidón salía por la puerta principal del edificio judicial portado por ocho magistrados. El presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV), Manuel María Zorrilla; la fiscal-jefe del TSJPV, María Angeles Montes; la presidenta de la Audiencia de Vizcaya, Ana Iratxeta, algunos familiares del fallecido y un grupo numeroso de jueces, fiscales y personal de Justicia despidieron el cadáver entre aplausos y escenas de tristeza y dolor.
El portavoz parlamentario del PSOE, Jesús Caldera, ha anunciado que la próxima semana, "casi con seguridad", se mantendrá una reunión de las habituales para el seguimiento del Pacto Antiterrorista, porque "tenemos pendientes el desarrollo de algunos acuerdos que habíamos adoptado", entre ellos, "la puesta en marcha definitiva de la Asociación de Víctimas" y los cambios sufridos por el "frente internacional" tras los atentados del 11 de septiembre. En declaraciones a A3TV, Caldera subrayó que el Pacto está en un momento "excelente, pleno de vigor".
Dispararon cinco veces. Tres balas alcanzaron al juez
El atentado se produjo a las 7:25 de la mañana de este miércoles en la entrada de su garaje situado en la calle Mariandresena, en la confluencia con la calle Euskalherria, en el barrio de Algorta (Getxo). El magistrado de la Audiencia Provincial de Vizcaya, que no tenía escolta y cuyo nombre no había aparecido en ninguna documentación incautada a ETA, viajaba en compañía de su mujer y su vehículo estaba precedido por el de uno de sus dos hijos, que fue quien avisó a la Ertzaintza tras presenciar los hechos.
Según explicó en el lugar de los hechos el alcalde de Getxo, Iñaki Zarroa (PNV), el atentado se produjo en el momento en que el magistrado salía por la puerta del garaje de su casa, cuando dos personas vestidas con ropa deportiva se acercaron al coche y dispararon varios tiros. El magistrado José María Lidón recibió tres impactos de bala. En el lugar del atentado se han recogido cinco casquillos de bala, tres que impactaron en el cuerpo del magistrado y los otros dos en el vehículo del juez. El cristal delantero del coche tenía un agujero por impacto de bala. Otro proyectil habría entrado por la ventanilla del conductor. Posteriormente, los terroristas huyeron del lugar. Según algunos testigos, salieron corriendo y vestían ropa deportiva.
El ministro de Interior, Mariano Rajoy, considera "probable" que ETA haya podido reconstruir un comando en Vizcaya que "llevaba mucho tiempo sin actuar y que ha sido desarticulado varias veces". Asegura el titular de Interior que este comando "al final caerá porque el destino inexorable de todos esos asesinos es la cárcel". (Ampliación)
El consejero de Interior del Gobierno vasco, Javier Balza, también atribuyó el asesinato a un reconstituido comando Vizcaya de ETA y explicó que, tras un año sin asesinatos en este territorio, ETA ha tenido tiempo para reconstituir este comando. También aseguró que en el asesinato de este miércoles ha habido un "importante elemento de colaboración ciudadana" que ha facilitado información a la Ertzaintza. (Ampliación)
Numerosas personalidades políticas y del mundo de la judicatura, además del rector de la Universidad de Deusto, José María Abrego, de la que era profesor el juez, se desplazaron al lugar del atentado y visitaron a su familia. Entre ellos, se acercó al domicilio el lehendakari, Juan José Ibarretxe, quien posteriormente compareció ante los periodistas para condenar el atentado y convocar una manifestación que tendrá lugar el jueves por la tarde en el municipio de Getxo, al término de los funerales, y bajo el lema "ETA no. Paz y libertad".
Desde el Consejo de Europa se condenaron este miércoles los dos últimos atentados terroristas perpetrados por ETA, advirtiendo de que los responsables deben esperar "la respuesta más firme" y que "la lucha armada no tiene cabida en una sociedad democrática". (Ampliación)
Firme contra el terrorismo callejero
José María Lidón Corbi, nacido en Gerona hace 50 años, tenía dos hijos y llevaba once años ejerciendo como magistrado en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Vizcaya. El juez se trasladó a Bilbao siendo muy joven para cursar estudios en la Universidad de Deusto y se quedó a residir en Vizcaya tras conocer y casarse con una joven de Barakaldo. También era catedrático de Derecho Penal en la Universidad de Deusto, donde daba clases desde hace casi treinta años.
Durante el desarrollo de su vida profesional, Lidón formó parte del tribunal que juzgó varios casos de relevancia pública en la Audiencia de Vizcaya. Concretamente, fue el protagonista de una sentencia que condenó a 10 años de cárcel a Dani Ortiz, de 25 años de edad, por lanzar cócteles molotov contra agentes de la Ertzaintza. También juzgó a seis jóvenes por el ataque con cócteles-molotov contra la sede del PSE-EE en Portugalete (Vizcaya) en abril de 1987 en el que murieron dos personas. En esta resolución, de la que Lidón fue ponente, se condenó a los acusados a penas de entre 12 y veinte años de prisión.
En 1990 también fue ponente de la sentencia en la que se condenó a nueve guardias civiles por las torturas infligidas a Tomás Linaza, padre de un etarra, durante su detención en el cuartel bilbaíno de La Salve, y en 1999 formó también parte del jurado que condenó a varios guardias civiles por las torturas practicadas contra el miembro liberado de ETA, Juan Ramón Rojo.
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