L. D. / EP.-
Sáenz de Santamaría, quien ha comparecido este lunes como testigo en la Audiencia Provincial de Madrid, concretó que los citados pagos se realizaron con cargo a una cuenta de fondos reservados cercana a los 1.000 millones de pesetas que él tuvo a su disposición en 1980, cuando el Gobierno de la UCD le nombró Delegado Especial de Seguridad de las tres provincias vascas tras la intensa oleada de atentados de ETA. El testigo asegura que desde Presidencia se dió la orden de pagar el rescate de Javier Rupérez y cifró la cantidad en 200 millones de pesetas.
La mayor parte de este dinero, según explicó Sáenz de Santamaría, se empleó en la compra de solares para dependencias de la Guardia Civil en el País Vasco y el pago a confidentes para obtener información, que se utilizó en la lucha antiterrorista. El ministro del Interior en la etapa que se cita era Juan José Rosón.
"Se le pagó a los etarras por orden de Presidencia del Gobierno, tras una reunión con el Ministerio", agregó Saenz de Santamaría, quien testificó en la vista oral que se celebra en la Audiencia Provincial de Madrid a petición del abogado del ex secretario de Estado para la Seguridad Rafael Vera, Manuel Cobo del Rosal.
No obstante, señaló que desconoce cómo se efectuó el pago para el rescate de Javier Rupérez, quien permaneció retenido desde el 11 de noviembre al 12 de diciembre de 1979. Por otro lado, Sáenz de Santamaría aseguró que él nunca cobró sobresueldos y dijo que "en absoluto" ha tenido conocimiento que se pagaran gratificaciones a ex altos cargos de Interior en la etapa socialista.
Dijo que en la etapa de UCD él utilizó fondos reservados para la compra de dos inmuebles para cuarteles en el País Vasco y otro en Miranda de Ebro (Burgos) y para "pagar actos electorales" y afirmó que presidencia del Gobierno a través de Interior le entregó cerca de 1.000 millones de pesetas de los fondos reservados. Asegura que en febrero de 1980, "en plena ofensiva de ETA", fue nombrado delegado especial de Seguridad para el País Vasco y, según agregó, "Fernando Abril Martorell -quien era ministro de Economía- me llamó para ofrecerme esa cantidad y me dijo que los administrara a mi leal saber y entender".
Según relató, fue nombrado tras un atentado ocurrido en Bilbao en el que fue atacado un convoy de la Guardia Civil y murieron seis agentes del Instituto Armado y dos miembros de ETA. El testigo hizo hincapié en que su misión "era genérica, pacificar las provincias vascas y conseguir celebrar las primeras elecciones autonómicas. La situación era muy dura y hubo en 1980 89 atentados de ETA", señaló.
Relata Sáenz de Santamaría: "Cuando yo llegué allí estaba la misión de las primeras elecciones, hubo un viaje de Adolfo Suárez -quien era el presidente del Gobierno- y yo pagué con fondos reservados esos actos electorales". Explicó también que al hacerse cargo de la Dirección General de la Guardia Civil se creó un fondo de 106 millones de pesetas para asistir a las familias de los dos condenados por el "caso Almería", en el que fallecieron tres estudiantes.
"No me pareció correcto y no cursé la orden que dio Juan José Rosón -ex ministro del Interior de 1980 a 1982 - y esos millones los ingresé con los fondos reservados", añadió el ex director general de la Guardia Civil, quien dijo que cuando le sucedió Roldán éste utilizó los 106 millones "según chismorreos para comprar un chalé en Aravaca".
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La mayor parte de este dinero, según explicó Sáenz de Santamaría, se empleó en la compra de solares para dependencias de la Guardia Civil en el País Vasco y el pago a confidentes para obtener información, que se utilizó en la lucha antiterrorista. El ministro del Interior en la etapa que se cita era Juan José Rosón.
"Se le pagó a los etarras por orden de Presidencia del Gobierno, tras una reunión con el Ministerio", agregó Saenz de Santamaría, quien testificó en la vista oral que se celebra en la Audiencia Provincial de Madrid a petición del abogado del ex secretario de Estado para la Seguridad Rafael Vera, Manuel Cobo del Rosal.
No obstante, señaló que desconoce cómo se efectuó el pago para el rescate de Javier Rupérez, quien permaneció retenido desde el 11 de noviembre al 12 de diciembre de 1979. Por otro lado, Sáenz de Santamaría aseguró que él nunca cobró sobresueldos y dijo que "en absoluto" ha tenido conocimiento que se pagaran gratificaciones a ex altos cargos de Interior en la etapa socialista.
Dijo que en la etapa de UCD él utilizó fondos reservados para la compra de dos inmuebles para cuarteles en el País Vasco y otro en Miranda de Ebro (Burgos) y para "pagar actos electorales" y afirmó que presidencia del Gobierno a través de Interior le entregó cerca de 1.000 millones de pesetas de los fondos reservados. Asegura que en febrero de 1980, "en plena ofensiva de ETA", fue nombrado delegado especial de Seguridad para el País Vasco y, según agregó, "Fernando Abril Martorell -quien era ministro de Economía- me llamó para ofrecerme esa cantidad y me dijo que los administrara a mi leal saber y entender".
Según relató, fue nombrado tras un atentado ocurrido en Bilbao en el que fue atacado un convoy de la Guardia Civil y murieron seis agentes del Instituto Armado y dos miembros de ETA. El testigo hizo hincapié en que su misión "era genérica, pacificar las provincias vascas y conseguir celebrar las primeras elecciones autonómicas. La situación era muy dura y hubo en 1980 89 atentados de ETA", señaló.
Relata Sáenz de Santamaría: "Cuando yo llegué allí estaba la misión de las primeras elecciones, hubo un viaje de Adolfo Suárez -quien era el presidente del Gobierno- y yo pagué con fondos reservados esos actos electorales". Explicó también que al hacerse cargo de la Dirección General de la Guardia Civil se creó un fondo de 106 millones de pesetas para asistir a las familias de los dos condenados por el "caso Almería", en el que fallecieron tres estudiantes.
"No me pareció correcto y no cursé la orden que dio Juan José Rosón -ex ministro del Interior de 1980 a 1982 - y esos millones los ingresé con los fondos reservados", añadió el ex director general de la Guardia Civil, quien dijo que cuando le sucedió Roldán éste utilizó los 106 millones "según chismorreos para comprar un chalé en Aravaca".
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