L D (EFE)
En su escrito de conclusiones, el fiscal señala que antes de septiembre de ese año, en una fecha no concretada,
Santi Potros
, entonces dirigente de los comandos de ETA e instalado en la localidad francesa de Anglet, se reunió con los miembros del “comando Vizcaya” para ordenarles el secuestro del industrial. Con los datos aportados por el propio
Santi Potros
y la etarra ya condenada Begoña Sánchez del Arco, que trabajaba en un club de Golf frecuentado por el directivo, los miembros del comando Juan Manuel Gaztelemundi Uribarren, Joaquín Uraín Larrañaga y José Manuel Azcárate Ramos (también condenados) procedieron al secuestro del industrial bilbaíno.
Se llevó a cabo el día 30 de diciembre de 1985. Los terroristas le esperaron a la salida de un restaurante de la localidad vizcaína de Santa María de Lezama y a punta de pistola le obligaron a introducirse en un vehículo y le condujeron hasta una lonja de Basauri propiedad de José Antonio Usaola, ya condenado por estos hechos. Los terroristas mantuvieron secuestrado al industrial hasta que el día 10 de enero de 1986 fue liberado por agentes de la Policía, que detuvieron a Gaztelemundi, Urain y Azcárate.
Mientras duró el cautiverio, según el fiscal, "Santi Potros" ordenó que otros miembros de ETA solicitaran a la familia de industrial un recate no inferior a 250 millones de pesetas. En nombre de la familia una persona entregó a la banda terrorista 100 millones de pesetas y 50 millones un día antes de la liberación, mientras que otros 50 millones debían ser entregados una vez que los terroristas dejaran en libertad al directivo del Athletic. El fiscal acusa a Santi Potros , que fue extraditado por Francia en diciembre del año 2000, de un delito de secuestro terrorista, por el que pide una pena de 17 años de cárcel, así como una indemnización a la familia de 1.202.024 euros (200 millones de pesetas).
Se llevó a cabo el día 30 de diciembre de 1985. Los terroristas le esperaron a la salida de un restaurante de la localidad vizcaína de Santa María de Lezama y a punta de pistola le obligaron a introducirse en un vehículo y le condujeron hasta una lonja de Basauri propiedad de José Antonio Usaola, ya condenado por estos hechos. Los terroristas mantuvieron secuestrado al industrial hasta que el día 10 de enero de 1986 fue liberado por agentes de la Policía, que detuvieron a Gaztelemundi, Urain y Azcárate.
Mientras duró el cautiverio, según el fiscal, "Santi Potros" ordenó que otros miembros de ETA solicitaran a la familia de industrial un recate no inferior a 250 millones de pesetas. En nombre de la familia una persona entregó a la banda terrorista 100 millones de pesetas y 50 millones un día antes de la liberación, mientras que otros 50 millones debían ser entregados una vez que los terroristas dejaran en libertad al directivo del Athletic. El fiscal acusa a Santi Potros , que fue extraditado por Francia en diciembre del año 2000, de un delito de secuestro terrorista, por el que pide una pena de 17 años de cárcel, así como una indemnización a la familia de 1.202.024 euros (200 millones de pesetas).
