(Libertad Digital)
El recelo del Gobierno y la oposición por invertir en aviones oficiales ha dado ya algún susto y ha provocado varias situaciones de ridículo en aeropuertos internacionales. El avión que traslada al presidente Aznar en sus desplazamientos (en la foto) es un viejo Boeing 707 que no llega a alcanzar los 800 kilómetros por hora, carece de dispositivos de defensa antimisiles, hace demasiado ruido y no cesa de presentar averías. Parece que ya están preparados dos modelos Airbus, pero la decisión se hace esperar.
En esta ocasión, y mientras cruzaban el Atlántico, un fallo en el sistema hidráulico del aparato ha obligado al piloto a permanecer en vuelo ganando tiempo hasta que se encontrara una solución. No ha pasado de ahí, pero este tipo de averías es grave ya que puede afectar incluso al tren de aterrizaje, uno de los puntos más sensibles y que puede acabar en accidente.
Pero la avería que acaba de sufrir el avión que trasladaba a Aznar a la XII Cumbre Iberoamericana ha de traer recuerdos al presidente. En el año 1996, recién llegado a La Moncloa, le ocurrió lo mismo y ante la misma cita internacional. Se celebraba la VI Cumbre Iberoamericana. El Boeing 707 de Aznar tuvo que permanecer más de cuatro horas parado en el aeropuerto brasileño de Salvador de Bahía: un problema en una turbina. El ex presidente Felipe González también ha sufrido algún percance con el “air force one” español.
Y al avión que traslada al Rey le ocurre lo mismo. Es el mismo modelo. Esta vez don Juan Carlos ha llegado antes que Aznar, provocando alteración protocolaria, porque en su aeronave no ha habido avería. Pero muchos expertos aseguran que la renovación, en ambos casos, es más que necesaria.
Sin embargo, parece que la inversión no ha sido nunca bien vista ni en Gobierno ni en la oposición (con Aznar y con González) pese a que se trata de un tema de seguridad. Gastar del orden de 120 millones de euros de pesetas en renovar los aviones del Rey y del presidente del Gobierno puede parecer impopular y lo cierto es que Aznar ha estado reticente. La avería de este viernes se ha solucionado pero era grave. Tal vez sea el momento de tomar la decisión definitiva aunque Zapatero proponga que sea pactada. Si tan cerca se ve de La Moncloa, apoyará la medida.
