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La "mala suerte" de José María Moriche, el marido de Susana Díaz: sospechas sobre la quiebra de Librerías Beta, la empresa que lo contrató en 2013

Un colectivo de sus trabajadores pone en duda la buena fe de la quiebra.

José María Moriche, junto a Susana Díaz, en una imagen de archivo | EFE

Susana Díaz dijo que se había casado con un "tieso", expresión muy andaluza que señala a alguien que no tiene donde caerse vivo. Pues hay veces que los adjetivos persiguen a los sustantivos y el nombre propio de José María Moriche, cónyuge de la lideresa, lleva camino de ligarse indefinidamente a la tiesura. Recuérdese que, hace unos años, tras el escándalo de UGT donde había sido contratado para cerca de 50 cursos considerados irregulares por la propia Junta de Andalucía, fue contratado por Librerías Beta. Bueno, pues su empresa ha quebrado. La "mala suerte" le persigue. Un colectivo de sus trabajadores pone en duda la buena fe de la quiebra.

Se sabía que la empresa, propiedad de la familia Zafra Benjumea, cuyo jefe, José María, ha sido productor privado de referencia en Canal Sur durante años, andaba regular de salud económica, algo que no es de extrañar dadas sus sistemas de contratación de personal. Nadie ha sabido explicar, como en el caso de UGT, por qué razón profesional fue contratado Moriche en calidad de auxiliar administrativo, según unos, y/o reponedor de libros, según otros.

De hecho, antes del pasado verano, la empresa librera de Zafra solicitó concurso de acreedores, petición aceptada en octubre. Como consecuencia de la situación, el grupo librero propuso la negociación de un expediente de regulación de empleo en el que no se sabe si ha sido incluido Moriche, pero como afectaba a 40 de los 45 empleados, es probable que le afecte.

José María Moriche, de 39 años, se encuentra negociando un expediente de regulación de empleo –ERE– que afectará al menos 40 trabajadores, en una empresa formada por unos 46 o 47 empleados, por lo que el marido de Susana tenía todas las papeletas. De hecho, incluso se publicó que se había presentado voluntario al ERE.

Hace unos días La Buena Empresa, un colectivo integrado por personas vinculadas a la crisis y liquidación de Beta Librerías, ha publicado un artículo en el Confidencial Andaluz que da cuenta de la crisis definitiva de la entidad. Dicen así: "La desaparición de una empresa siempre es una mala noticia. Y más cuando lleva existiendo 39 años. Y más todavía cuando su actividad estaba tan relacionada con la cultura, y más cuando 45 trabajadores, que no han tenido culpa alguna, se vayan a la calle después de haber dejado sus más y mejores años personales y profesionales en esa empresa".

De los beneficios… a la ruina

La empresa Librerías Beta es una empresa antigua en Sevilla. Se fundó en 1978 y fue comprada por Zafra Benjumea a sus propietarios Mari Cruz López y José Velasco en 2011 cuando sus librerías dejaron unos beneficios de 206.416 euros. A partir de ese momento, 2012, las pérdidas fueron de 660.511 euros. En 2013, de 943.430 euros- En 2014, de 717.040 euros. En 2015, 504.721 euros y a 31 de agosto de 2016 (sólo 8 meses), de 858.917 euros según la información del Registro Mercantil y de la empresa.

Inexplicado aún por qué Zafra entró en el negocio de las librerías, al poco tiempo de controlar la empresa contrató a José María Moriche Ibáñez en 2013. Curiosamente, fue su práctica en ortopedias, no su trabajo en UGT, la que le valió el contrato con la productora ZZJ, dueña de las librerías del grupo.

Moriche tuvo experiencia en una red de ortopedias sevillanas que, según explicó la productora, fue fundamental para su contratación. En la ortopedia, el marido de Susana Díaz se encargaba del control de existencias y su reposición en todas las tiendas. En librerías Beta, dice su nueva empresa, su misión es similar. Iba a ser un controller y su trabajo consistiría en analizar los datos del sistema informático sobre cuáles son los libros más vendidos, en qué tiendas y en qué horarios, para distribuir las existencias. Es más, en sentencia célebre la empresa dijo: "Su trabajo consiste en convertir en inteligencia esos datos ingentes".

Pues su presencia en la empresa ha sido corta. Ahora, su propietario, Zafra Benjumea, dice que los libros no son negocio, pero nada más presentar el concurso de acreedores entabló negociaciones con Casa del Libro, del grupo Planeta, para la venta de sus librerías. Zafra dice que la causa de la quiebra es la crisis, pero el colectivo mencionado le espeta: "Pregúntele al resto de librerías de Sevilla por sus ventas desde que usted empezó a arruinar a Librerías Beta. Pregúnteles a Librería San Pablo, a la FNAC, a la propia Casa del Libro, a Librería Palas, a El Corte Inglés si ellas están en crisis. Están encantados con lo mal que usted lo ha hecho".

Los trabajadores acusan a Zafra y familia de convencer, presionar o "como queramos llamar a sus trabajadores para que aceptaran irse antes de final de noviembre a sus casas, sin cobrar, y sin darles de baja para que otra empresa, La Casa del Libro entrará con todo el trabajo sucio hecho."

Tras haber sufrido en carne propia el escándalo de UGT Andalucía que sigue su periplo judicial y que ha situado al borde de la ruina a la organización sindical, Moriche, esposo de la que podría ser la nueva secretaria general del PSOE, está siendo perseguido por la mala suerte y la empresa que lo contrató, Librerías Beta, ha quebrado. No se sabe aún si Moriche ha caído o no víctima del ERE, aunque se supone que sí, dado que él mismo lo pidió. La tiesura le persigue.

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