
La ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha defendido este jueves el modelo "paritario" de la prehistoria además de señalar que hombres y mujeres son especies "radicalmente distintas, que no tienen mucho que ver" y ha pedido ayudar a "evolucionar" al género masculino en materia social y emocional. Según ha expresado en un curso de verano, el género masculino permanece todavía "anclado en unos privilegios" que acaban siendo perjudiciales al negar la debilidad y los sentimientos.
"Nosotras nos hemos liberado de estereotipos, nos hemos incorporado al mercado laboral y a los cuidados, pero ellos creo que están todavía anclados en unos privilegios que tampoco lo son tanto, porque el negar los sentimientos o la debilidad es muy perjudicial para cualquier ser humano", ha opinado la titular de Igualdad.
Carga contra la religión
En cuanto a la raíz de la desigualdad, Redondo ha señalado a las construcciones "filosófico-religiosas" que han situado históricamente a la mujer en una posición de subordinación, utilizando mitos como el de la "costilla de Adán" para justificar una inferioridad.
En este sentido, Redondo ha defendido el modelo de las sociedades prehistóricas de las cavernas, donde, según ha dicho, las funciones de hombres y mujeres tenían el mismo valor social y el poder se repartía de forma "prácticamente paritaria" antes de que la interpretación religiosa "globalizara el machismo". Además, ha expresado que la figura de la mujer ha sido desplazada de su condición de ciudadana para ser tratada prioritariamente como una "consumidora".
El Ministerio de Igualdad es "imprescindible"
Al ser preguntada por la importancia del Ministerio de Igualdad, Redondo lo ha tildado de "Ministerio Guadiana", denunciando que su existencia e influencia dependen de la ideología política del Gobierno, lo que genera una falta de continuidad en los equipos funcionariales.
En relación a esto, Redondo ha indicado que la "transversalidad" del Ministerio es un "problema" ya que la igualdad siempre va relacionada con algo, por lo que para ejercer sus políticas siempre depende de otras carteras ministeriales para ejecutarlas. Ha reconocido que este hecho "quita agilidad" a la gestión, ya que sus prioridades no siempre coinciden con las de otros ministerios, aunque ha reafirmado que el Ministerio de Igualdad es hoy "imprescindible" para España.


