
La fricción entre Giorgia Meloni y Pedro Sánchez no solo persiste, sino que se agrava. La primera ministra italiana ya había señalado públicamente la regularización masiva de inmigrantes impulsada por el Gobierno español y Podemos como un movimiento que, a su juicio, envía una señal equivocada, en un momento en el que Roma y otros Ejecutivos afines apuestan por endurecer los controles migratorios y blindar las fronteras de la UE.
En ese contexto de creciente distanciamiento, Pedro Sánchez ha elevado el tono tras no ser invitado a la reunión previa al encuentro informal de los líderes de la Unión Europea celebrado este jueves en el castillo de Alden Biesen (Bélgica). La exclusión de España de ese foro, impulsado por la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, junto al canciller alemán Friedrich Merz y el primer ministro belga Bart de Wever, congregó a una veintena de líderes europeos para coordinar posiciones sobre competitividad económica y reformas de la UE antes de la cumbre formal de los 27. Entre los asistentes estuvieron la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, así como los jefes de Estado y de Gobierno de Francia, Polonia, Países Bajos, y otros Estados, pero España no participó.
La tensión con Roma refleja diferencias entre los dos Ejecutivos europeos. El Gobierno ha cargado contra la celebración de esta cita clave al considerar que este tipo de iniciativas "minan" los principios de unidad e igualdad de la UE y, lejos de acercar posiciones, generan divisiones. Moncloa ha trasladado su protesta directamente a Italia, aunque la iniciativa también contaba con el respaldo de Alemania y Bélgica. La polémica cobra mayor relevancia porque no es la primera vez que se organizan reuniones preparatorias de este tipo, en las que Pedro Sánchez sí había participado anteriormente.
Lo ocurrido confirma un choque político de fondo entre dos modelos opuestos de entender Europa. Este episodio introduce un elemento de fricción en un momento en el que la UE busca proyectar unidad frente a retos globales como la competencia económica con Estados Unidos y China.

