Es Noticia
  • Adif
  • Julio Martínez
  • Alto el fuego en Irán
  • "Fajos de billetes" en Ferraz
  • María Jesús Montero
  • Menú
    • Directo esRadio
    • Colabora
    • Iniciar Sesión
    • Opinión
    • España
    • Libre Mercado
    • Invierte en
    • Defensa
    • Internacional
    • Deportes
    • Chic
    • Cultura
    • A la carta
    • esRadio
    • ClubLD

    Antes, lo que "sobraba" se lo guardaba un "melitar", ahora se lo guardan las cajas de ahorros, pero lo mismo da.

    Los foros están cerrados. Se mantienen los mensajes para su consulta.

    Antes, lo que "sobraba" se lo guardaba un "melitar", ahora se lo guardan las cajas de ahorros, pero lo mismo da.
    Enviado por Casio el día 20 de Mayo de 2012 a las 08:35
    Hay gente que piensa, que esto “que nos está pasando” es un dislate, cuando en realidad es la biblia de nuestro ser, porque salvo honrosas excepciones, aquí hay mas “Menegildas” que pelos implantados tiene Bono.

    Por que si es que no sabe por las mañanas “brujulear”, aunque mil años viva su paradero es “El Hespital” y es que tanto el refranero, como lo “popular” son los herederos de nuestro ser, que para algunos es también el estar, y no conocen otra.

    La Menegilda
    ¡Pobre chica, la que tiene que servir!
    Más valiera que se llegase a morir;
    porque si es que no sabe por las mañanas brujulear,
    aunque mil años viva,
    su paradero es el hospital.
    Cuando yo vine aquí
    lo primero que al pelo aprendí,
    fue a fregar, a barrer,
    a guisar, a planchar y a coser;
    pero viendo que estas cosas
    no me hacían prosperar,
    consulté con mi conciencia
    y al punto me dijo "Aprende a sisar."
    "Aprende a sisar, aprende a sisar."
    Salí tan mañosa, que al cabo de un año
    tenía seis traies de seda y satén.
    A nada que ustedes discurran un poco,
    ya saben o al menos,
    ya se han figurao
    de dónde saldría
    para ello el parné.

    Yo iba sola por la mañana a comprar
    y me daban seis duros para pagar:
    y de sesenta reales gastaba treinta,
    o un poco más,
    y lo que me sobraba me lo guardaba un melitar.
    Yo no sé como fue
    que un domingo después de comer.
    Yo no sé que pasó,
    que mi ama a la calle me echó;
    pero al darme el señorito
    la cartilla y el parné
    me decía por lo bajo:
    "Te espero en tal parte tomando café."
    "Tomando café, tomando café."
    Después de este lance serví a un boticario,
    serví a una señora que estaba muy mal;
    me vine a esa casa y aquí estoy al pelo,
    pues sirvo a un abuelo
    que el pobre está lelo
    y yo soy el ama,
    y punto final.

    Secciones

    • Portada
    • Opinión
    • España
    • Andalucía
    • Madrid
    • Canarias
    • Valencia
    • Internacional
    • Defensa
    • Corazón
    • Viajar y Comer
    • Deportes
    • Sucesos
    • Cultura
    • Libros
    • Cine
    • Series
    • Tecnociencia
    • Salud
    • Vídeos
    • Fotos

    Canales

    • Libre Mercado
    • Chic
    • esRadio
    • ClubLD

    Servicios

    • Me lo compro
    • Yo quiero uno
    • Tráfico
    • Precio gasolineras
    • Radares
    • El Tiempo
    • Gestiona tu patrimonio
    • Participación
    • Móviles
    • Boletines
    • RSS
    • Versión accesible
    • Últimas noticias

    Archivo

    • Hemeroteca
    • Personajes
    • Lugares
    • Empresas
    • Organismos
    • Temas
    • Eventos LD

    Redes

    • Facebook
    • X
    • Instagram
    • YouTube
    • WhatsApp
    • Telegram
    Libertad Digital
    • Información corporativa
    • Términos y Condiciones
    • Cookies
    • Asistencia técnica
    • Autores
    • Campañas: Refinery89
    • Estadísticas: GfK DAM
    • Streaming: Flumotion
    • Sistemas: Nova

    Encuéntranos en:

    • Facebook
    • Twitter
    • Instagram
    • YouTube
    • Google Discover
    • Flipboard
    • Telegram
    • iTunes