El Gobierno de Tokio confirmó hoy que Fujimori es un japonés más inscrito en el registro civil del país y, como tal, no atenderá posibles peticiones de extradición por parte de las autoridades peruanas. Fujimori afirmó que no tiene la intención de renunciar a la nacionalidad peruana, que serviría "para darle gusto a los revanchistas".
El ex mandatario aseguró, en un texto enviado por fax a Tokio, que el hecho de que sus padres, emigrantes japoneses, hubieran registrado su nacimiento en el archivo consular nipón en Lima no cambia su situación como peruano, sino que le da la oportunidad de tener la doble nacionalidad, reconocida legalmente en Perú.
Opinó que poseer la ciudadanía japonesa le ofrece un tipo de protección contra "la persecución política indudable y la amenaza a mi seguridad personal" que sufre, incluidas declaraciones de parcialidad del presidente de la comisión investigadora del caso de corrupción de su ex asesor Vladimiro Montesinos.
Fujimori considera que ha habido una campaña de acusaciones sin prueba, algunas procedentes de medios de comunicación vinculados a Montesinos. "La doble nacionalidad es un escudo contra la persecución política y contra la ausencia de garantías reales", aseguró.
