La situación es más complicada en Italia, que tiene un sistema mixto, de manera que los diputados pueden ser elegidos en listas de manera proporcional e individualmente, en circunscripciones unipersonales. Tanto el Polo de Silvio Berlusconi y la Liga Norte de Umberto Bossi, agrupados en la fuerza de centro-derecha Casa de las Libertades, presionaban por conseguir buenos puestos en las listas en una reunión que aun mantenían a última hora de este jueves.
Berlusconi, Bossi y sus aliados Gianfranco Fini (Alianza Nacional), Pierferdinando Casini (democristianos del CCD) y Rocco Butiglione (CDU), asumieron su papel de líderes para intentar culminar las listas, aunque las filtraciones procedentes de la reunión indicaban que se habían cerrado en doce de las veinte regiones del país.
En el centroizquierda de El Olivo las diferencias fueron más evidentes, ya que el partido democristiano UDEUR, encabezado por Clemente Mastella, amenazó a media tarde con retirarse de la coalición, contrariado por su escasa presencia en las candidaturas. Asimismo, Los Verdes desean situar a su líder, Grazia Francescato, en un puesto seguro por Roma, ya que de lo contrario se presentarían en solitario.
El propio ministro de Asuntos Exteriores y dirigente de Renovación Italiana, Lamberto Dini, reconocía por la tarde que "todavía estamos lejos de una solución. Nos faltará algo más de tiempo".
