L. D. / EFE.-
El ex gobernante de facto descendió por su propio pie desde su automóvil y fue recibido en la puerta del centro por un grupo de médicos, señalaron las informaciones. Pinochet, procesado como encubridor de graves violaciones a los derechos humanos cometidas durante su régimen, se encontraba en los últimos días en su finca costera de “Los Boldos”, a 130 kilómetros al suroeste de Santiago, mientras en los tribunales continúan las batallas judiciales por su situación procesal.
El ex dictador está procesado por el juez especial Juan Guzmán como encubridor de 57 homicidios y 18 secuestros calificados (desapariciones) cometidos en 1973 por la llamada “Caravana de la Muerte”. Además, el juez Guzmán debería en los próximos días adoptar una decisión definitiva sobre el fichaje policial de Pinochet, que su defensa ha logrado aplazar varias veces desde que se dictó el auto de procesamiento en su contra a finales de enero pasado.
Guzmán solicitó hace unos días un informe a expertos de la Universidad de Chile, para conocer su opinión respecto de la actitud que tuvieron los médicos de Pinochet, hace un par de semanas, cuando negaron la entrada a los funcionarios que llegaron a “Los Boldos” para concretar el trámite, con el argumento de que el general no podría resistirlo por razones de salud.
El fichaje, obligatorio para todos los reos, consiste en fotografiar al procesado de frente y de perfil y estampar sus huellas dactilares en una ficha. Los expertos universitarios determinaron que el trámite podría afectar emocionalmente a Pinochet —que padece una demencia subcortical de origen vascular en grado moderado a leve—, pero de ninguna manera sería grave para su estado de salud.
El ex dictador está procesado por el juez especial Juan Guzmán como encubridor de 57 homicidios y 18 secuestros calificados (desapariciones) cometidos en 1973 por la llamada “Caravana de la Muerte”. Además, el juez Guzmán debería en los próximos días adoptar una decisión definitiva sobre el fichaje policial de Pinochet, que su defensa ha logrado aplazar varias veces desde que se dictó el auto de procesamiento en su contra a finales de enero pasado.
Guzmán solicitó hace unos días un informe a expertos de la Universidad de Chile, para conocer su opinión respecto de la actitud que tuvieron los médicos de Pinochet, hace un par de semanas, cuando negaron la entrada a los funcionarios que llegaron a “Los Boldos” para concretar el trámite, con el argumento de que el general no podría resistirlo por razones de salud.
El fichaje, obligatorio para todos los reos, consiste en fotografiar al procesado de frente y de perfil y estampar sus huellas dactilares en una ficha. Los expertos universitarios determinaron que el trámite podría afectar emocionalmente a Pinochet —que padece una demencia subcortical de origen vascular en grado moderado a leve—, pero de ninguna manera sería grave para su estado de salud.
