L. D. / EFE.-
El presidente de EEUU pronunció un discurso ante las dos cámaras del Congreso reunidas en sesión conjunta. Durante casi cuarenta minutos, interrumpido numerosas veces por los parlamentarios e invitados, Bush se mostró emocionado y pidió a los americanos que demuestren el potencial de su nación para reconstruirla y seguir adelante con el mismo empeño. Puso como ejemplo de tal esfuerzo al gobernador de Nueva York, George Patakis, y al alcalde de la ciudad, Rudolph Giuliani, que fueron aplaudidos largo rato por los asistentes.
Se refirió a las víctimas, a las que recordó emocionado, y subrayó que de ahora en adelante, muchos americanos van a arriesgar sus vidas para, junto con sus Aliados, "detener y acabar con el terrorismo internacional hasta la raíz". Bush destacó la visita de Tony Blair, primer ministro británico y principal aliado en este esfuerzo antiterrorista. Se refirió al Reino Unido como al "mejor amigo de América" entre los aplausos de los asistentes.
El presidente norteamericano también garantizó a su pueblo que aumentará la seguridad interior, tras sostener que los ataques del 11 de septiembre demostraron que los EEUU no son inmunes a los atentados. Bush prometió la creación de un nuevo cargo en su gabinete para que se ocupe de la seguridad interna. La nueva dependencia coordinará las labores de seguridad a nivel nacional, incluyendo los servicios de inteligencia de la FBI y la CIA, junto con el Ejército, los responsables de los servicios de emergencia, los gobiernos estatales y los locales. La Oficina de Seguridad Interna estará ocupada por el gobernador del estado de Pensilvania, el republicano Tom Ridge, y estará bajo la supervisión directa del presidente.
Amenaza directa al terrorismo y a los países que lo cobijan
Además de las citadas referencias, el discurso de George W. Bush se dividió en dos partes: la amenaza directa a los terroristas y a los gobiernos que les apoyan y la división del mundo en dos bloques. "O están con nosotros, o están con el terrorismo", dijo Bush en clara referencia a aquellos países que no se han alineado junto con quienes defienden la libertad y pretenden luchar contra el terrorismo.
Bush subrayó que hay, al menos, sesenta países donde la organización terrorista Al-Qaeda, que dirige Ben Laden desde Afganistán, tiene implantación. Pero afirmó con rotundidad que América liderará un programa a largo plazo para defender las instituciones y las libertades que los ciudadanos del mundo libre se han dado a sí mismos.
Durante varios minutos, Bush habló del régimen talibán que, apoyado por Ben Laden, gobierna en Afganistán. Definió su modo de gobernar con duras palabras, al afirmar que la población afgana es víctima de sus dirigentes. "Un hombre puede ir a la cárcel por tener una televisión" en Afganistán, dijo Bush para remarcar la falta de libertad del pueblo afgano bajo el yugo de los extremistas islámicos. Sin embargo, también afirmó que EEUU es el primer donante en ayudas para el pueblo afgano.
Al régimen taliban le dijo que entregue a los líderes de la red terrorista Al Qaeda, a la que responsabilizó, junto a su líder, Osama ben Laden, de los atentados terroristas en Nueva York y Washington, que han dejado casi siete mil muertos y desaparecidos, después de que las autoridades de Nueva York ampliaran el número oficial de víctimas bajo las Torres Gemelas hasta 6.333. Bush quiso dejar claro también que las exigencias, que incluyen la concesión de acceso a los campamentos de entrenamiento guerrillero en Afganistán, son incondicionales. "Esto no es negociable", le dijo rotundo a los taliban.
Bush recalcó la disposición de su país a dar una respuesta firme al terrorismo tras los atentados del martes de la semana pasada. "Somos un país despertado por el peligro y llamado a defender la libertad", proclamó el presidente. "Vamos a emplear todos los recursos a nuestro alcance, todos los medios diplomáticos, del espionaje, policiales, financieros y cada arma de guerra necesaria para la interrupción y derrota de la red mundial del terrorismo", afirmó el presidente norteamericano.
Desde la tribuna del Congreso, Bush pidió a la población que tenga paciencia y calma mientras prepara la respuesta que vaya a dar su gobierno, e insistió en que se respete a las personas de religión musulmana, ya que EEUU lucha contra "terroristas extremistas". "El enemigo de Estados Unidos no son nuestros muchos amigos musulmanes. Nuestro enemigo es una red radical de terroristas y cada gobierno que los apoya", dijo Bush.
Bush, quien hizo varias referencias a Dios durante su discurso, parafraseó un texto bíblico para referirse al Ejército, al que anunció: "Estad preparados". El presidente insistió en pedir a la población unidad y confianza, ya que, mientras EEUU esté unido, la era que se avecine no será de terror, sino de libertad. Al terrorismo se le responderá con la justicia, afirmó el presidente norteamericano, "y en eso, Dios no es neutral", concluyó.
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Se refirió a las víctimas, a las que recordó emocionado, y subrayó que de ahora en adelante, muchos americanos van a arriesgar sus vidas para, junto con sus Aliados, "detener y acabar con el terrorismo internacional hasta la raíz". Bush destacó la visita de Tony Blair, primer ministro británico y principal aliado en este esfuerzo antiterrorista. Se refirió al Reino Unido como al "mejor amigo de América" entre los aplausos de los asistentes.
El presidente norteamericano también garantizó a su pueblo que aumentará la seguridad interior, tras sostener que los ataques del 11 de septiembre demostraron que los EEUU no son inmunes a los atentados. Bush prometió la creación de un nuevo cargo en su gabinete para que se ocupe de la seguridad interna. La nueva dependencia coordinará las labores de seguridad a nivel nacional, incluyendo los servicios de inteligencia de la FBI y la CIA, junto con el Ejército, los responsables de los servicios de emergencia, los gobiernos estatales y los locales. La Oficina de Seguridad Interna estará ocupada por el gobernador del estado de Pensilvania, el republicano Tom Ridge, y estará bajo la supervisión directa del presidente.
Amenaza directa al terrorismo y a los países que lo cobijan
Además de las citadas referencias, el discurso de George W. Bush se dividió en dos partes: la amenaza directa a los terroristas y a los gobiernos que les apoyan y la división del mundo en dos bloques. "O están con nosotros, o están con el terrorismo", dijo Bush en clara referencia a aquellos países que no se han alineado junto con quienes defienden la libertad y pretenden luchar contra el terrorismo.
Bush subrayó que hay, al menos, sesenta países donde la organización terrorista Al-Qaeda, que dirige Ben Laden desde Afganistán, tiene implantación. Pero afirmó con rotundidad que América liderará un programa a largo plazo para defender las instituciones y las libertades que los ciudadanos del mundo libre se han dado a sí mismos.
Durante varios minutos, Bush habló del régimen talibán que, apoyado por Ben Laden, gobierna en Afganistán. Definió su modo de gobernar con duras palabras, al afirmar que la población afgana es víctima de sus dirigentes. "Un hombre puede ir a la cárcel por tener una televisión" en Afganistán, dijo Bush para remarcar la falta de libertad del pueblo afgano bajo el yugo de los extremistas islámicos. Sin embargo, también afirmó que EEUU es el primer donante en ayudas para el pueblo afgano.
Al régimen taliban le dijo que entregue a los líderes de la red terrorista Al Qaeda, a la que responsabilizó, junto a su líder, Osama ben Laden, de los atentados terroristas en Nueva York y Washington, que han dejado casi siete mil muertos y desaparecidos, después de que las autoridades de Nueva York ampliaran el número oficial de víctimas bajo las Torres Gemelas hasta 6.333. Bush quiso dejar claro también que las exigencias, que incluyen la concesión de acceso a los campamentos de entrenamiento guerrillero en Afganistán, son incondicionales. "Esto no es negociable", le dijo rotundo a los taliban.
Bush recalcó la disposición de su país a dar una respuesta firme al terrorismo tras los atentados del martes de la semana pasada. "Somos un país despertado por el peligro y llamado a defender la libertad", proclamó el presidente. "Vamos a emplear todos los recursos a nuestro alcance, todos los medios diplomáticos, del espionaje, policiales, financieros y cada arma de guerra necesaria para la interrupción y derrota de la red mundial del terrorismo", afirmó el presidente norteamericano.
Desde la tribuna del Congreso, Bush pidió a la población que tenga paciencia y calma mientras prepara la respuesta que vaya a dar su gobierno, e insistió en que se respete a las personas de religión musulmana, ya que EEUU lucha contra "terroristas extremistas". "El enemigo de Estados Unidos no son nuestros muchos amigos musulmanes. Nuestro enemigo es una red radical de terroristas y cada gobierno que los apoya", dijo Bush.
Bush, quien hizo varias referencias a Dios durante su discurso, parafraseó un texto bíblico para referirse al Ejército, al que anunció: "Estad preparados". El presidente insistió en pedir a la población unidad y confianza, ya que, mientras EEUU esté unido, la era que se avecine no será de terror, sino de libertad. Al terrorismo se le responderá con la justicia, afirmó el presidente norteamericano, "y en eso, Dios no es neutral", concluyó.
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