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La dictadura de Nicaragua cumple con la farsa electoral: múltiples irregularidades y alta abstención

La dictadura de Daniel Ortega consumó lo que para gran parte de la comunidad internacional fue una farsa: unas elecciones manipuladas.

La dictadura de Nicaragua cumple con la farsa electoral: múltiples irregularidades y alta abstención
Protestas contra el fraude en Nicaragua. | EFE

Si bien todo lo que ocurrió este domingo en Nicaragua estaba ya previsto, la dictadura de Daniel Ortega siguió con la farsa de unas elecciones que desde hace meses tenía ya un destino claro: la reelección de un régimen que basó su campaña en el encarcelamiento de siete aspirantes a candidatos a la presidencia por la oposición, la eliminación de tres partidos opositores, y la eliminación de la observación electoral, todo esto, con la ayuda de una justicia a su servicio. Por eso no sorprende que el Consejo Supremo Electoral haya confirmado que Ortega logró el 75% de los votos.

El observatorio Urnas Abiertas informó de que en la jornada electoral se registraron una serie de irregularidades, mientras que la opositora Unidad Nacional Azul y Blanco indicó altos niveles de abstención. En un informe sobre las primeras cinco horas de los comicios, Urnas Abiertas identificó "200 hechos de violencia política en los Centros de Votación", entre estos "la negación del ingreso a fiscales opositores, intimidación de paraestatales y fuerzas de choque sandinistas", o "trabajadores del Estado obligados a enviar una foto de la boleta con su nombre escrito en el sitio en que se marca la equis".

También reportó que hubo "casas de vigilancia en los alrededores de Centros de Votación desde donde se llevaba un conteo paralelo de quiénes acuden a las urnas", especialmente dedicados a seguir a "trabajadores públicos, policías de civil y paraestatales". El informe también hizo referencia a visitas de militantes del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) a casas en los barrios, para "indagar si las personas han ido a votar", así como "amenazas a militantes", supuestamente para que fueran a votar.

Al igual que la oposición, la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea, han cuestionado la legitimidad de las elecciones de Nicaragua, en las que 4,4 millones de nicaragüenses fueron convocados a votar.

Biden califica el proceso de "farsa"

En un comunicado distribuido por la Casa Blanca, el presidente de EEUU, Jose Biden, señaló que "lo que el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, han orquestado ha sido una pantomima electoral ni libre, ni justa, ni mucho menos democrática".

Biden se refirió también a las detenciones, denunciando el "encarcelamiento arbitrario de casi 40 opositores desde mayo", así como la represión de medios de comunicación independientes y el encarcelamiento de periodistas.

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What Nicaraguan President Daniel Ortega and his wife, Vice President Rosario Murillo, orchestrated today was a pantomime election that was neither free
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El presidente estadounidense insinuó además que prepara sanciones contra el Gobierno de Ortega, al asegurar que hasta que no se "restituya la democracia" y se libere a los "injustamente detenidos", el país norteamericano, en coordinación con sus aliados, "usará todas las herramientas diplomáticas y económicas a su disposición para apoyar al pueblo de Nicaragua y hacer responsable al Gobierno" de Ortega.

Protestas en varios países

Miles de nicaragüenses protestaron este domingo en ciudades de América y España para denunciar lo que consideran es un fraude en las elecciones en su país. Una de las principales manifestaciones se llevó a cabo en Washington, donde los nicaragüenses caminaron desde la sede de la OEA hasta la embajada de su país en Estados Unidos.

Durante el recorrido, las personas que protestaban sostuvieron una enorme bandera nicaragüense azul y blanca, que se ha convertido en un símbolo de la oposición a Ortega y contrasta con los colores rojo y negro de la bandera del oficialista FSLN, el partido del dictador.

"Ortega, escucha, seguimos en la lucha" y "¡Viva Nicaragua libre!", gritaban los manifestantes, que pidieron a la comunidad internacional que no reconozca el resultado de las elecciones por considerar que el Gobierno de Ortega no brindó condiciones de transparencia.

Primeros resultados: la dictadura arrasa

Como no podía ser de otra forma tras esta farsa, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) del dictador Ortega, se ha hecho con cerca del 75% de los votos, según los primeros datos oficiales facilitados este lunes por el Consejo Supremo Electoral (CSE).

La presidenta del organismo, Brenda Rocha, ha indicado en rueda de prensa que el FSLN marcha en cabeza con el 74,99% de los apoyos, mientras que el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) se ha hecho con el 14,4 por ciento de las papeletas, según datos correspondientes al 49,25% del recuento.

Aún más insólito es el resultado de participación, que según la presidenta del CSE gira en torno al 65%, una cifra que contrasta con todas las previsiones y con lo que se ha podido vivir este domingo en Nicaragua..

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