Buitrago del Lozoya

Un viaje a la historia y a la tranquilidad del norte de Madrid
Un reportaje de David Alonso Rincón

Buitrago del Lozoya, uno de esos extraños lugares en los que la mano del hombre ha creado un entorno natural, es también de singular belleza aprovechando el cauce natural del río y uno de parajes más hermosos de la zona al borde de uno de los embalses del río que le da nombre. Su espectacular recinto amurallado, que todavía protege buena parte del pueblo, debe su peculiar forma al entorno natural en el que se enclava.

El norte de la Comunidad de Madrid posee auténticas joyas rurales que merecen una visita para huir, por unas, horas del mundanal ruido de la capital. Buitrago del Lozoya es un ejemplo de pueblos con encanto que hay que visitar, desde Madrid, o desde cualquier punto de la geografía española.

En la zona norte de la Comunidad de Madrid, y a tan solo 75 kilómetros de la capital, se encuentra este pueblo de postal gracias a su privilegiada situación geográfica elevada y a estar circundado por el río Lozoya, a los pies de la sierra de Guadarrama. Las primeras referencias históricas de Buitrago se remontan a finales del siglo XI cuando la comarca fue reconquistada por las tropas de Alfonso VI. Durante la Edad Media y muchos siglos después la localidad mantuvo su importancia como enclave defensivo, hecho que propició el fortalecimiento de su defensa natural, el río, con una muralla que se ha conservado hasta nuestros días. Se sospecha que el muro original fue construido por los musulmanes o en los primeros tiempos de la conquista cristiana, entre los siglos XI y XII.

El lado sur de la muralla se localiza junto a la iglesia de Santa María del Castillo, templo que posee una torre campanario a la que se puede acceder por un módico precio y las vistas del pueblo harán que merezca la pena subir su escarpada escalera de espiral.

La parte baja de la muralla puede ser recorrida libremente desde el Jardín Medieval o desde la Plaza del Castillo. En Buitrago del Lozoya también es destacable su casco histórico que se mezcla a la perfección con otras zonas de la ciudad más modernas. Desde la calle principal, llamada calle de la Tahona, se puede llegar al Museo Picasso, en la plaza del mismo nombre y situado en los bajos del Ayuntamiento. Este museo fue creado gracias a la donación de las obras que había atesorado Eugenio Arias, peluquero, gran amigo del genio de la pintura y cuya historia vital merecería un libro.

Otros puntos de interés de esta maravillosa villa madrileña son la Torre del Reloj medieval, localizada en la Plaza de la Constitución, con 16 metros de altura y planta pentagonal. Es muy destacable el Castillo de los Mendoza, situado en el extremo sur del pueblo, actualmente está en proceso de rehabilitación por lo que la visita a su interior no es posible. De arquitectura mudéjar y forma casi cuadrada, fue la residencia del Marqués de Santillana y su familia y en él residió Juana de Portugal y su hija Juana la Beltraneja.

Visitar la villa de Buitrago del Lozoya, cuyo casco histórico fue declarado en 1993 bien de interés cultural, en la categoría de Conjunto Histórico, es un viaje al medievo en la apacible belleza del valle del Lozoya, con el río discurriendo a los pies de su recinto amurallado, el mejor conservado de la Comunidad de Madrid.

Buitrago forma parte de localidades situadas en la Sierra Norte de Madrid, con espectaculares paisajes en cualquier época del año y cuya situación geográfica permite disfrutar de agradables temperaturas en verano. La localidad puede ser visitada de forma individual, en pareja, en familia, en un mismo día, o como uno de los puntos de un recorrido más amplio por la zona, como uno de esos pueblos tranquilos que tanto gustan para escapar del estrés y el ajetreo de la gran ciudad.