
El gobierno catalán comienza el 2026 reclamando un trato de favor respecto al resto de autonomías. Ha sido el consejero de Presidencia de Cataluña, Albert Dalmau quien ha avanzado que el el modelo de financiación singular que pactó Salvador Illa con sus socios de ERC hace algo más de un año "está cerca, pero no cerrado". Durante su entrevista para la Agencia EFE, Dalmau ha querido enviar un mensaje tranquilizador a sus socios republicanos al decir que "si tenemos que esperar dos o tres semanas, más, esperaremos, porque valdrá la pena".
En este sentido ha querido elogiar el papel de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero de la que dice "está siendo una aliada para que España gane un nuevo sistema de financiación autonómica que también sea positivo para Cataluña". Sin embargo, tal y como denuncian diversos centros de estudios como Fedea, el cupo catalán "es insostenible" y "no es compatible con las reglas del juego". A lo que hay que sumar la condonación de parte de la deuda contraída con el Estado a través del Fondo de Liquidez Autonómico -FLA-, diseñado en 2012 para ofrecer más liquidez a las autonomías. La comunidad más beneficiada por el mismo es Cataluña que de los 89.000 millones de euros de deuda que tiene, el 84% -más de 75.000 millones- es a través del FLA.
Acusa a Ayuso de "hacer trampas"
Lo más llamativo de la entrevista de Albert Dalmau ha sido la virulencia de sus palabras al referirse a Madrid casi como un paraíso fiscal. No ha querido emplear la palabra "dumping" pero sí la acusa de bajar impuestos sin límite mientras reclama más recursos al Estado. De ahí que acuse a la presidenta madrileña, la popular Isabel Díaz Ayuso, de "hacer trampas". Y añade que "el problema de España y de muchas comunidades no lo tienen con Cataluña, lo tienen con la competencia a la baja que hace la Comunidad de Madrid que se ha convertido en una aspiradora o en un agujero negro que chupa la actividad económica de sus comunidades vecinas". Considera que Madrid ejerce "competencia desleal" empobreciendo al resto concentrando tanto "poder económico, talento e infraestructuras". Y a la par, reclama que Cataluña tenga una financiación "justa" que le permita dar "un gran salto hacia adelante".
Pero la inestabilidad política el gobierno de Salvador Illa se palpa no sólo por la exigencia de ERC para que se cumplan los compromisos económicos y competenciales adquiridos, sino por la falta de presupuestos – las cuentas actuales son la prórroga de las de 2023-. En este sentido el consejero de Presidencia, ha querido enviar un mensaje tanto a los republicanos como a los comunes para que apoyen el proyecto de sus cuentas públicas. Insta a actuar con "mirada larga" para negociar los presupuestos de 2026 diciendo que "Cataluña está intentando pasar página para tener un horizonte de estabilidad, que falta le hace". En la entrevista en EFE Dalmau asegura que tras haber realizado el trabajo interno, ya "está en condiciones de poder iniciar una negociación", eso sí, es consciente de que necesita avances sobre la financiación singular y la recaudación del IRPF, así como en materia de vivienda como piden los Comunes.


