
El sector exterior español volvió a demostrar en 2024 su fortaleza como uno de los principales motores de la economía. Las exportaciones de bienes alcanzaron los 384.465 millones de euros, el segundo mejor dato de la serie histórica, tras crecer un 2,7% interanual en diciembre, según el Informe de Comercio Exterior: balanza 2024 del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa.
Este crecimiento se produjo en un contexto internacional complejo y se apoyó, sobre todo, en la evolución de las exportaciones no energéticas, que aumentaron un 0,9%, mientras que las energéticas se redujeron cerca de un 8%. Una combinación que permitió mejorar el saldo comercial: el déficit total descendió un 0,7%, hasta los 40.276 millones de euros, gracias a la caída del déficit energético, que se redujo en más de 2.600 millones de euros en el conjunto del año.

Los datos reflejan una economía cada vez más abierta. España encadena ya 14 años consecutivos de superávit comercial con la Unión Europea, que en 2024 alcanzó los 30.285 millones de euros, con Francia, Portugal, Reino Unido e Italia como principales socios. Además, sectores como alimentación, bebidas y tabaco marcaron máximos históricos, con un superávit superior a los 18.000 millones de euros, consolidándose como uno de los pilares del comercio exterior español.
Más empresas exportadoras y mercados cada vez más diversos
Más allá de los volúmenes, el informe pone el foco en una tendencia de fondo: la base exportadora sigue ampliándose. En 2024, el número de exportadores regulares —empresas que venden al exterior más de 1.000 euros de forma continuada— creció cerca de un 5% interanual, hasta alcanzar casi 46.000 empresas, responsables de más del 95% del total exportado.
Este crecimiento va acompañado de una mayor diversificación geográfica. Las exportaciones españolas aumentaron en mercados como Oceanía (+15,1%), África (+6,4%) y Asia (+3,5%), además de registrar máximos históricos en destinos estratégicos como Reino Unido, Marruecos, Turquía o México. Un patrón que confirma que, para muchas pymes, el exterior se ha convertido en una vía natural para ganar competitividad y reducir la dependencia del mercado doméstico.

Internacionalizarse: una oportunidad con retos para las pymes
La expansión internacional es una de las decisiones más relevantes en la vida de una empresa. A las oportunidades de crecimiento se suman también inquietudes habituales: identificar clientes y proveedores fiables, conocer la regulación local, gestionar cobros y pagos internacionales o minimizar riesgos financieros.
Para las pymes, que cuentan con estructuras más ajustadas, el acompañamiento especializado y el acceso a herramientas adecuadas resulta determinante para transformar el potencial exportador en una presencia real y sostenida en nuevos mercados
BBVA, un aliado en la expansión internacional
En este contexto, BBVA refuerza su papel como socio estratégico para las pymes y empresas que deciden dar el salto al exterior. Así lo explica Juan José Fuentes, director de negocio Comex-Pymes de BBVA en España:
"En BBVA estamos al lado de las pymes en cada fase de su desarrollo, tanto a nivel nacional como internacional. Les acompañamos ofreciéndoles conocimiento especializado, una amplia experiencia y asesoramiento financiero especializado, junto con herramientas financieras diseñadas para impulsar su crecimiento. En los primeros diez meses del año hemos acompañado en su expansión internacional a 132.000 pymes y empresas, un 6% más que en el mismo periodo del año anterior".
La entidad acompaña a las empresas desde las primeras fases de análisis hasta su consolidación en nuevos mercados, combinando respaldo financiero, servicios no estrictamente financieros y soluciones digitales.

Servicios y herramientas para competir fuera de España
BBVA pone a disposición de las pymes una oferta integral en materia de internacionalización. Entre los servicios más destacados se encuentra el servicio cross-border, que facilita la implantación en nuevos países con el apoyo de 1.800 gestores internacionales distribuidos en 16 países, ofreciendo cercanía y conocimiento local.
A ello se suma BBVA Pivot, su plataforma de banca ‘online’ global, que permite operar en varios países desde una misma web y gestionar de forma centralizada la actividad internacional. Además, la entidad integra determinados servicios bancarios directamente en los sistemas de gestión de las empresas simplificando la operativa diaria.
BBVA complementa este acompañamiento con herramientas digitales gratuitas, abiertas tanto a clientes como a no clientes, que facilitan los primeros pasos en la importación y exportación. Entre ellas destacan los test de autodiagnóstico exportador y las herramientas que ayudan a identificar mercados potenciales en función del producto o servicio de cada empresa.

Un banco global con presencia local
La internacionalización exige contar con un socio con alcance global y conocimiento del terreno.
Como señala Juan José Fuentes:
"Competir en el escenario global exige apostar por la internacionalización. BBVA, con presencia en 25 países, es un banco global capaz de ofrecer financiación, innovación y propuestas a medida a las empresas que buscan expandirse fuera de sus fronteras. Además, nuestra capilaridad nos permite acompañar de manera cercana a los clientes en ese proceso, convirtiéndonos en un socio confiable durante todo el recorrido".
Este acompañamiento se apoya también en una decidida apuesta por la innovación, con una inversión de 1.100 millones de euros en tecnología en 2024, orientada a desarrollar soluciones que faciliten la operativa internacional y mejoren la experiencia de las empresas.

Crecer fuera para competir mejor
Los datos del comercio exterior confirman que la internacionalización ya no es una opción puntual, sino una estrategia clave de crecimiento para el tejido empresarial español. Contar con partners que aporten conocimiento, financiación y herramientas digitales puede marcar la diferencia entre una salida al exterior ocasional y una expansión sólida y sostenible.
En un entorno cada vez más global, el apoyo experto permite a las pymes y empresas centrarse en lo esencial: aprovechar las oportunidades de los mercados internacionales y competir en igualdad de condiciones.
