
Tras la tragedia ferroviaria de Adamuz se ha comenzado a señalar la posibilidad de que en el accidente haya podido influir de algún modo el mantenimiento de la red de ferroviaria y la gestión realizada por el Ministerio de Transportes de sus recursos. Sin embargo, el titular de la cartera de transportes, Óscar Puente, ha emprendido una huida hacia delante en la que, de entrada, ha negado taxativamente que lo sucedido el pasado domingo en Córdoba tenga relación con el mantenimiento de las vías.
Es más: lo cierto es que Puente no ha dudado en defender su labor al frente del Ministerio, denunciando que fue el Partido Popular quien redujo la inversión en la red ferroviaria y que, por su parte, el Gobierno de Pedro Sánchez ha incrementado la cuantía de dinero destinada a la gestión y mantenimiento de las infraestructuras ferroviarias. Según el ministro, tal y como hemos detallado en Libre Mercado, desde el año 2018 la inversión dedicada al mantenimiento de las vías se habría incrementado un 50%.
Hablemos sobre nuestros ferrocarriles, pero con datos y sin alimentar miedos injustificados. La inversión en mantenimiento de vías ha crecido más de un 50% desde 2018, se mida como se mida. Y los accidentes graves o significativos han caído más de un 10% pese a que el número de… pic.twitter.com/jzbbV3zY9P
— Óscar Puente (@oscar_puente_) January 22, 2026
En este sentido, en la rueda de prensa convocada el pasado miércoles –donde llegó a afirmar que las quejas de los maquinistas se debe a su "estado anímico"–, Puente quiso justificar sus gestión al frente de Transportes con datos sobre inversión en los que se compara la cantidad de dinero gastada anualmente desde el año 2011. No obstante, lo cierto es que las cifras utilizadas por el ministro esconden una realidad muy distinta a la que nos presentó públicamente.
Las mentiras de Puente
El pasado miércoles 21 de enero, el ministro de Transporte, Óscar Puente, compareció ante los medios de comunicación para pronunciarse públicamente, largo y tendido, sobre el accidente de Adamuz. En este contexto, después de que se comenzara a poner en duda su gestión de la red ferroviaria horas después de la tragedia –debido a que desde hace meses los usuarios y los maquinistas vienen alertando de su estado de conversación–, Puente quiso defender que, frente a lo publicado en los medios, durante su mandato la inversión en mantenimiento no ha hecho sino incrementarse.
Estas cifras, recogidas en un documento remitido posteriormente a la prensa, detallan que, expresada en millones de euros con IVA, la inversión realizada en infraestructura ferroviaria en el año 2025 –hasta el cierre del mes de noviembre– alcanzó los 4.696 millones, mientras que en 2018 tan sólo alcanzaba los 1.707 millones de euros. Así, diferenciando con los colores azul y rojo los gobiernos del PP y del PSOE, Puente trató de demostrar que, bajo mandato de Pedro Sánchez, el dinero destinado a la infraestructura ferroviaria había aumentado significativamente.
Por otra parte, el documento presentado por el ministro de Transportes recogía que, si la inversión realizada en la red de alta velocidad en 2018 fue de 1.307 millones de euros, en el año 2025 alcanzó los 2.283 millones.
Asimismo, las cifras presentadas por el Ejecutivo sobre el gasto en mantenimiento en la infraestructura ferroviaria durante este mismo período, medidas sin IVA, señalaban que el gasto en mantenimiento del conjunto de la red ferroviaria se situó en los 726.496.000 euros en el año 2018, mientras que en 2025 ascendió hasta los 1.119.840.000 euros.
Por otra parte, según las cifras del ministro, el gasto en mantenimiento por kilómetro de la red ferroviaria general alcanzó los 46 mil euros en 2018 y creció hasta los 71 mil euros en 2025.
Del mismo modo, el gasto por kilómetro en la red de alta velocidad pasó de los 77 mil de 2018 a 110 mil en 2025.
Sin embargo, al respecto cabe destacar, en primer lugar, que las cifras expuestas por Puente se expresan en términos nominales. Es decir, los datos con los que el Ministerio quiere justificar su gestión no toman en cuenta el efecto de la inflación. Por tanto, lo más justo sería mostrar los datos en términos reales. De esta forma, cabe destacar que, según los datos del INE, desde enero de 2018 la inflación ha aumentado un 26,1%.
Si aplicamos una tasa de inflación del 26% al gasto de 726,5 millones realizado en mantenimiento del conjunto de la red ferroviaria en el año 2018, obtenemos una cifra actualizada de 915, 4 millones de euros, que se acercan notablemente a los 1.119,8 millones de 2025 que expresaba Puente.
Del mismo modo, una tasa del 26% sobre los 255,4 millones de euros de gasto en mantenimiento de la red de alta velocidad ejecutados en 2018 resulta en 321,8 millones de euros –cuando según Puente esta cifra alcanzó los 437,3 millones–. Así, una tasa de inflación del 26% sobre 46 mil euros gastados en mantenimiento por cada kilómetro de la red ferroviaria general resulta en 58 mil euros, mientras que los 77 mil de la red de alta velocidad se convierten en 97 mil euros.
Conviene recordar también que, como hemos publicado en Libre Mercado, el gasto efectuado efectuado por mantenimiento –en términos reales, descontando la inflación– por cada pasajero ha caído por debajo de los niveles de 2017. Asimismo, Carlos Cuesta destacaba en Libertad Digital que, considerando el incremento del valor patrimonial de la red ferroviaria desde 2018, la inversión efectuada por el Ejecutivo se ha reducido más de un 42%
Por otra parte, no podemos olvidar que Adif ha sido una de las empresas que más dinero ha recibido de los fondos europeos. De hecho, según la última lista de los mayores beneficiarios de fondos europeos difundida por el Gobierno en octubre de 2025, la primera gran beneficiaria fue Adif, la segunda fue Adif Alta Velocidad y la tercera el Ministerio de Transportes. Concretamente, según este listado, Adif ha recibido 2.262,6 millones de en total, mientras que Adif Alta Velocidad ha sido beneficiara de 2.091,6 millones de euros y al Ministerio de Transportes se le han adjudicado 559 millones. En conjunto suman casi 5.000 millones de euros.
Finalmente, cabe subrayar que, incluso si el Gobierno hubiera aumentado el gasto de forma exponencial desde el año 2018, la red ferroviaria española podría seguir estando en una situación crítica. Más gasto por parte del Ministerio de Transportes y Adif no implica, necesariamente, un mejor mantenimiento. En realidad, lo que resulta crítico a este respecto es la gestión de ese dinero y las partidas a las que se dediquen los fondos. Por tanto, el ministro Óscar Puente no sólo tendría que aclarar cuál es la inversión real efectuada por su Ministerio, sino también cómo ha sido gastado ese dinero –y, lo más importante, qué considera mantenimiento cuando explica los datos de inversión destinada a la reparación y conservación de las vías–.
Con todo, en último término debemos considerar que no queda claro de dónde han salido las cifras con las que Óscar Puente pretende convencernos de los logros de su gestión. Los anuarios de Adif y de Adif Alta Velocidad recogen periódicamente las cifras sobre gasto en reparaciones y conservación de infraestructuras y edificaciones. Sin embargo, las cifras ahí expresadas no se corresponden con las empleadas por el Ministro de Transporte.


