
Madrid se ha convertido en el motor indiscutible del turismo de lujo en Europa. Los datos del último informe 'Turismo de alto impacto y sostenibilidad en Madrid', elaborado por la red de agencias de élite Virtuoso para Madrid Destino, confirman un cambio de paradigma estructural: el viajero internacional de alto valor ya genera un impacto económico de 980 euros diarios en la capital.
Este perfil de visitante no solo gasta más, sino que se queda más tiempo. Con una estancia media de siete días —frente a los cinco del turista convencional— el gasto total por viaje se dispara hasta los 10.183 euros. Para ponerlo en perspectiva, este turista premium inyecta en la economía local 2,4 veces más capital que el viajero medio (que gasta unos 6.253 euros por estancia), consolidando a la región como un refugio de rentabilidad y excelencia en un momento de debate sobre la saturación del turismo de masas.
El comercio local y la gastronomía, los grandes beneficiados
El informe destaca que este perfil triplica el gasto en compras respecto a cualquier otro turista, destinando exactamente 3,3 veces más dinero al comercio madrileño.
En lo gastronómico, hay una oferta regional que ya suma 35 establecimientos y 43 estrellas Michelin, el 35% de estos viajeros de alto impacto asegura que cenar en un restaurante con estrella es una prioridad absoluta durante su estancia. De hecho, su inversión en restauración es 2,1 veces superior a la media, a lo que se suma un gasto 2,4 veces mayor en alojamiento de lujo y un 1,7 veces superior en experiencias exclusivas.
Un perfil que busca exclusividad
El 96% de estos viajeros considera fundamental que su hotel esté en una zona que permita desplazarse a pie, valorando la seguridad y la accesibilidad por encima incluso del viajero medio.
Además, casi la mitad de este segmento —el 49%— busca activamente experiencias privadas y fuera de los circuitos habituales, como visitas a museos fuera de horario o la privatización puntual de espacios culturales. Esto no solo eleva el ticket medio, sino que diversifica la oferta cultural de la ciudad.
Pese a estas cifras récord, Madrid aún tiene margen de crecimiento: aunque el interés por las compras es masivo (seis de cada diez lo planean), solo cinco terminan cerrando la transacción, lo que abre una oportunidad para seguir potenciando los mercados locales, la artesanía y las propuestas de bienestar que este visitante demanda con insistencia.
