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MAYORÍA ABSOLUTA PARA LOS CONSERVADORES

Aplastante derrota del partido de Schroeder en las elecciones regionales de Hamburgo

La Unión Cristianodemócrata alemana (CDU) venció por mayoría absoluta en los comicios regionales de Hamburgo, mientras que el Partido Socialdemócrata (SPD) del canciller Schroeder sufrió una derrota histórica en esa ciudad-estado, primera etapa de una maratón electoral de catorce convocatorias a las urnas.

L D (EFE) El alcalde-gobernador de Hamburgo, Ole von Beust, logró la reelección con un 46,9 por ciento, según resultados provisionales, y gobernará en solitario, dos meses después de romperse su coalición de Gobierno con el Partido Liberal (FDP) y el ultraconservador Partido Schill.

El candidato del SPD, Thomas Mirow, que aspiraba a recuperar el poder apoyándose en los Verdes, obtuvo un 30,9 por ciento, el peor resultado de la historia de los socialdemócratas en Hamburgo, bastión del partido durante 40 años hasta la llegada de von Beust.

Los Verdes, con un 12,5 por ciento, serán la tercera y última formación del nuevo Parlamento, puesto que tanto el FDP como Schill quedaran fuera, al haber obtenido un 2,9 y un 3,1 por ciento, respectivamente. Los resultados suponen, para Hamburgo, una inversión en la correlación de fuerzas respecto a las anteriores regionales, en que el SPD fue el partido más votado, con un 36,5 por ciento, mientras que la CDU obtuvo un 26,2 por ciento, Schill un 19,4 por ciento, los Verdes un 8,6 por ciento y el FDP un 5,1 por ciento. Al margen de sus efectos en el nuevo mapa político de la ciudad-estado, de los comicios se extrapolaron interpretaciones más generales de cara al resto de convocatorias a las urnas, regionales y municipales, y especialmente de las europeas del 13 de junio.

El jefe del grupo parlamentario del SPD y futuro presidente del partido, Franz Müntefering, dijo que los resultados no van a detener el plan de reformas del Gobierno roji-verde, principal motivo, según los analistas, de la caída de popularidad de la formación. Müntefering considera la derrota de los suyos como un "éxito" del trabajo realizado por von Beust por "personalizar" su campaña y tras desmarcarse de su antiguo aliado, el ultraconservador Schill. El SPD confiaba hasta el último momento en el denominado "efecto Müntefering". Es decir, la recuperación del electorado fiel, tras meses de capa caída, por la decisión del canciller Gerhard Schroeder de ceder a éste la Presidencia del partido.

La jefa de la CDU, Angela Merkel, no dudó en calificar los resultados de "señal para un largo año electoral" y "para la totalidad de la CDU". Más claro aún, el presidente de la Unión Cristianosocial de Baviera (CSU) y candidato conservador en las generales de 2004, Edmund Stoiber, dijo que el Gobierno roji-verde ha perdido su mayoría y que el resto de convocatorias a las urnas serán una secuencia de derrotas para el SPD. Von Beust se convirtió en alcalde-gobernador en 2001, pese a haber quedado más de diez puntos debajo del SPD, aliado con el FDP y Schill, partido fundado por el ultraconservador juez Ronald Schill. La corta legislatura de Hamburgo ha sido tumultuosa y marcada por los escándalos públicos y privados de Schill, que acabó amenazando a von Beust con sacar a la luz que había colocado en el Gobierno a un amigo con el que, según el juez, mantenía relaciones homosexuales.

Esta acusación no sólo no hizo mella en el elector, sino que incluso acentuó la popularidad de von Beust, un político de 48 años, habitual de los ambientes más elitistas de Hamburgo y de la elegante isla de Sylt, quien hasta entonces no había sentido la necesidad de pronunciarse sobre su homosexualidad que, por lo demás, se conocía. Según los análisis, tras los primeros pronósticos, los sectores en los que la CDU ha ganado más terreno es precisamente entre la clase trabajadora y los desempleados. El lema "Olé, Ole", aplicado al alcalde-gobernador, ha excedido los límites de Hamburgo y se ha convertido en consigna para la CDU, segura de que ha abierto la maratón electoral con buen pie. Mirow, un candidato de aspecto retraído y poco carismático, anunció, inmediatamente después de conocer el alcance de su derrota, su retirada de la política de Hamburgo.

La buena noticia de Hamburgo para la mayoría de los partidos -excepto el de Schill- es que la formación por ese personaje, denominado "el juez implacable", se ha demostrado efímera. Del 19,4 por ciento logrado en su debut político, en 2001, pasó al 3,1 por ciento, tras concurrir "escindido" de sus propios seguidores, que el pasado verano le excluyeron de las funciones de gobierno en un último intento por salvar la coalición. El Partido de la Ofensiva del Estado de Derecho, nombre original de esa formación, se quedó en un irrelevante 0,3 por ciento, mientras que el ProDM-Schill reconstituido del juez obtuvo el 3,1 por ciento, a pesar de la intensa campaña de llamadas personales telefónicas llevada a cabo por el que fue "sensación de Hamburgo". Schill había anunciado su retirada a Sudamérica, caso de no conseguir escaños, y hoy ratificó esa determinación.

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