L D (EFE) Según los últimos datos, en ese atentado con explosivos resultaron heridas de distinta gravedad 220 personas, de las que más de cien permanecen hospitalizadas, de ellas ocho en estado de extrema gravedad.
El viernes pasado, una explosión destruyó uno de los vagones de un tren de cercanías que circulaba entre las ciudades de Mineralnie Vodi y Kislovodsk, de la región de Stávropol, fronteriza con Chechenia. Un total de 32 personas murieron en el acto y otras doce han fallecido en los hospitales de la zona donde fueron ingresadas.
Los servicios secretos rusos indicaron que el atentado fue cometido por cuatro terroristas, tres mujeres y un hombre, que portaban una bolsa con los explosivos, aunque dos de las mujeres al parecer lograron apearse del tren poco antes de la explosión.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, envió un mensaje de condolencia al gobernador de Stávropol, Alexandr Chernogórov, el día declarado de luto en esa región. "Expreso mi más sincero respaldo a todas las víctimas del atentado y expreso mi profundo pésame a los familiares y amigos de los muertos" en ese ataque terrorista, manifestó Putin.
