LD (EFE) En un comunicado difundido por la oficialista Agencia Central de Noticias norcoreana, el régimen acusó a EEUU de ser un país "agresor, ocupante y violador de los derechos humanos", y exigió la retirada de las tropas estadounidenses de la península coreana. De esa manera Pyongyang responde a la que será la nueva secretaria de Estado Condoleezza Rice, quien calificó a Corea del Norte de ser un "reducto de tiranía".
En su discurso pronunciado ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense, Rice insistió en que Irán y Corea del Norte deben abandonar sus ambiciones para poseer armas nucleares y escoger "la senda de la paz".
En el mensaje, publicado inicialmente en el diario de propaganda oficial Rodong Sinmun, el régimen norcoreano calificó a la presencia de EEUU en Corea del Sur como "la raíz de muchos problemas", entre ellos la posibilidad de que se produzca una guerra nuclear en la península coreana.
Corea del Norte reanudó en 2002 un programa nuclear prohibido por un acuerdo marco de 1994, con el objetivo aparente de producir armas atómicas. En 2003 se inició una serie de reuniones multilaterales entre ambas Coreas, Japón, china, Rusia y EEUU para convencer a Pyongyang de que abandonara esas intenciones, sin aparentes frutos hasta ahora y con el decidido boicot de Pyongyang a la última ronda de los encuentros que debía haberse celebrado el pasado septiembre.
El texto señala que "el Ejército de EEUU es un agresor, ocupante y violador de los derechos humanos", en referencia a la presencia de soldados estadounidenses en Corea del Sur como fuerza de disuasión desde hace medio siglo. Al 2005, Washington cuenta con 32.500 efectivos, pero espera verse reducido en al menos 10.000 más.
