LD (EFE) El coordinador de la mezquita Annur, la más grande de Dili, Anwar da Costa, informó que más de cuatrocientas personas permanecen refugiadas en el recinto para escapar los enfrentamientos entre bandas rivales.
Explicó que "la mayor parte de ellas está formada por mujeres, niños y personas mayores asustados por las peleas entre bandas de artes marciales cerca de la mezquita. La mayoría no son musulmanes, son cristianos y vecinos que residen en el área de la mezquina Annur. Están muy asustados y traumatizados por estas luchas desde el viernes por la tarde".
Uno de los refugiados, Armando Sabrosa de Jesús, de 45 años, instó a las autoridades a enviar más agentes para restablecer el orden. "Le ruego a nuestro presidente Xanana Gusmao y al primer ministro (Jose) Ramos Horta que nos visite en la mezquita para que desplieguen inmediatamente policías y soldados", dijo.
La espiral de violencia empezó en abril a raíz de unas manifestaciones contra el Gobierno y desde entonces ha causado decenas de muertos y 150.000 personas desplazadas. El Consejo de Seguridad de la ONU creó la Misión Integrada en Timor Oriental (UNMIT, por su sigla en inglés) en agosto con el mandato de ayudar a los timorenses a restablecer el orden y la dotó con 1.608 policías y 34 militares.
