LD (Agencias)
En un comunicado titulado, entregado a las puertas del hotel Palestina de Bagdad por los propios soldados estadounidenses, el general Tommy Franks señala que "las fuerzas de la alianza que se encuentran en Irak han llegado como liberadores y no como vencedores". Enseguida, insiste en que la misión militar tiene carácter temporal. "Nuestra estancia en Irak será temporal y no durará más de lo necesario para acabar con las armas de destrucción masiva (...) y para traer la estabilidad y la ayuda a los iraquíes en la construcción de su futuro Gobierno. Todos los iraquíes tienen que continuar con sus actividades diarias, y por tanto los responsables deben volver a sus puestos de trabajo".
El comunicado llama al pueblo iraquí a "informar a las fuerzas de la alianza del lugar (donde se encuentran) todos los terroristas y combatientes extranjeros, así como los miembros del aparato de seguridad del régimen y las personas que han cometido crímenes contra la Humanidad y crímenes de guerra". En ese sentido, el presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Jakob Kellemberger, dijo en Bagdad que su organismo ha pedido "acceso a todos los prisioneros de guerra y civiles, de acuerdo con la Convención de Ginebra que autoriza al CICR a estas visitas".
Además, Tommy Franks asegura en el comunicado que "estamos aquí para protegeros". Sin embargo, la falta de seguridad es palpable pese a la presencia de numerosos tanques y vehículos militares norteamericanos por las calles, y de hecho es habitual en muchos barrios ver a individuos armados garantizando supuestamente la protección del barrio. Los coches hacen enormes colas para conseguir gasolina, que ha pasado a costar veinte veces su precio de antes de la guerra, y se veían soldados estadounidenses protegiendo algunos surtidores para evitar altercados.
El comunicado llama al pueblo iraquí a "informar a las fuerzas de la alianza del lugar (donde se encuentran) todos los terroristas y combatientes extranjeros, así como los miembros del aparato de seguridad del régimen y las personas que han cometido crímenes contra la Humanidad y crímenes de guerra". En ese sentido, el presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Jakob Kellemberger, dijo en Bagdad que su organismo ha pedido "acceso a todos los prisioneros de guerra y civiles, de acuerdo con la Convención de Ginebra que autoriza al CICR a estas visitas".
Además, Tommy Franks asegura en el comunicado que "estamos aquí para protegeros". Sin embargo, la falta de seguridad es palpable pese a la presencia de numerosos tanques y vehículos militares norteamericanos por las calles, y de hecho es habitual en muchos barrios ver a individuos armados garantizando supuestamente la protección del barrio. Los coches hacen enormes colas para conseguir gasolina, que ha pasado a costar veinte veces su precio de antes de la guerra, y se veían soldados estadounidenses protegiendo algunos surtidores para evitar altercados.
