LD (Agencias)
Kadírov -presidente en funciones de Chechenia, según el nuevo estatuto de la república- llegó a Moscú decidido a defender un texto que contempla tales niveles de autonomía, que algunos medios rusos han llegado a preguntarse de qué han servido casi cuatro años de cruenta guerra en el Caúcaso Norte. "Intentaré que el proyecto sea aprobado, pues no contiene ningún punto que contradiga la Constitución de Rusia", declaró el dirigente checheno antes de entrevistarse con el jefe del Gabinete de la Presidencia, Alexandr Voloshin.
El proyecto de delimitación de competencias promovido por Kadírov reclama el control exclusivo de Chechenia sobre todos los recursos naturales de la república, rica en petróleo, y la creación de un Banco Nacional con facultad para emitir moneda bajo la supervisión de Rusia. Además, el texto indica que el mando militar ruso debe informar con antelación a las autoridades chechenas de los desplazamiento de tropas y las operaciones antiterroristas en el territorio de la república.
Las atribuciones que exige el dirigente checheno considerado pro ruso, aunque combatió de lado de los separatistas en la primera guerra chechena (1994-1996), exceden, en opinión de los medios informativos rusos, los marcos de la Constitución de Rusia y su sistema federado. El proyecto de tratado fue publicado hace diez días en la prensa chechena, pero hasta ahora el Kremlin ha guardado silencio y se ha negado terminantemente a comentar el texto.
El proyecto de delimitación de competencias promovido por Kadírov reclama el control exclusivo de Chechenia sobre todos los recursos naturales de la república, rica en petróleo, y la creación de un Banco Nacional con facultad para emitir moneda bajo la supervisión de Rusia. Además, el texto indica que el mando militar ruso debe informar con antelación a las autoridades chechenas de los desplazamiento de tropas y las operaciones antiterroristas en el territorio de la república.
Las atribuciones que exige el dirigente checheno considerado pro ruso, aunque combatió de lado de los separatistas en la primera guerra chechena (1994-1996), exceden, en opinión de los medios informativos rusos, los marcos de la Constitución de Rusia y su sistema federado. El proyecto de tratado fue publicado hace diez días en la prensa chechena, pero hasta ahora el Kremlin ha guardado silencio y se ha negado terminantemente a comentar el texto.
