
L D (Europa Press) De viaje oficial por la República Popular China, De la Vega se felicitó por el viaje del jefe de la diplomacia española a La Habana, el primero desde que viajase en 1998 el entonces ministro de Exteriores, Abel Matutes, se decidiese desde el Ejecutivo de Aznar poner tierra de por medio debido a los continuos abusos del régimen de Fidel Castro. El Gobierno socialista, sin embargo, según las palabras de la vicepresidenta primera "valora muy positivamente el resultado" de la visita oficial y "así también lo ha hecho la Unión Europea".
"La presencia del ministro se ha materializado en tres resultados muy concretos: Ha permitido abrir un diálogo sobre derechos humanos, ha facilitado el retorno de la cooperación española a Cuba y ha logrado abrir las negociaciones para la reaperutra del Centro Cultural español en La Habana y por todo ello hacemos una valoración muy positiva", declaró.
En este punto, indicó que "el Gobierno, a través del director general de Asuntos Iberoamericanos, ha mantenido contactos al más alto nivel con los disidentes cubanos". Intentó, de este modo, justificar la negativa de Moratinos a reunirse con representantes de la disidencia. Los opositores en protesta por el cambio de actitud del Gobierno español, celebrado, eso sí por el régimen comunista, se manifestaron a las puertas de la Embajada española donde se celebraba la reunión con el director general para Iberoamerica.
"Nuestro Gobierno apuesta claramente por el diálogo como mejor fórmula para avanzar -finalizó la portavoz del Ejecutivo-. Estamos seguros de que así lo han entendido los representantes de la disidencia en la isla". Lo dijo haciendo caso omiso a la polémica desatada por lo ocurrido.
