LD (EFE) En un análisis tras los resultados electorales de Branderburgo y Sajonia, el presidente alemán, Horst Koehler, no cree que deba cundir el "pánico" por el avance de la extrema derecha y los neocomunistas. Señaló que Alemania atraviesa una situación difícil de reformas, pero "la superaremos".
Koehler señaló en Wiesbaden (suroeste) que los resultados del domingo deben servir a los políticos como señal de que tienen que tomar en serio a los ciudadanos y plantearse los motivos de este ascenso. En Sajonia, el ultraderechista Partido Nacional Democrático (NPD) obtuvo el 9,2 por ciento, y en Brandeburgo, la Unión del Pueblo Alemán (DVU), el 6,1 por ciento. En ambas cámaras la barrera mínima para obtener escaños es del cinco por ciento.
El presidente alemán se mostró preocupado por el éxito obtenido por la ultraderecha entre los jóvenes, donde la DVU y el NPD obtuvieron el 13 y el 17 por ciento, respectivamente, entre los votantes menores de treinta años. Pese a todo, el llamamiento del presidente a no adoptar una postura alarmista es respaldado por los análisis de demoscopia, que no ven en los resultados un resurgir duradero de la extrema derecha.
