LD (EFE) Los hechos ocurrieron en una fiesta del SPD en ocasión de las próximas elecciones al Parlamento Europeo, el trece de junio. Según Steg, sólo unas pocas personas que rodeaban al canciller se dieron cuenta de la agresión y Gerhard Schroeder prosiguió luego con el programa previsto para su visita a Mannheim.
En el momento de la agresión, el canciller firmaba autógrafos entre nuevos miembros de su partido, tal como acostumbra a hacer Schroeder. Según testigos presenciales, el agresor era un hombre de unos cuarenta a cincuenta años e iba vestido con un traje.
Schroeder va siempre custodiado por su personal de seguridad en todas sus apariciones públicas, pero pese a ello gusta de acercarse a los ciudadanos para estrechar manos y repartir autógrafos.
