
L D (EFE) Teherán señala que la congelación desde hace más de dos años de su programa de enriquecimiento de uranio era una medida voluntaria y que su reinicio es legal.
Sin embargo, el cumplimiento del llamado "Acuerdo de París" de 2004, según el cual Irán suspendió el enriquecimiento de uranio a cambio de negociaciones sobre incentivos comerciales y nucleares, era la condición de la Unión Europea (UE) para no denunciar a Irán ante el Consejo de Seguridad de la ONU.
La Junta de Gobernadores de la AIEA constató en una resolución adoptada en septiembre de 2005 que Irán incumplió en el pasado sus obligaciones de salvaguarda (controles) nucleares, lo que requiere según el estatuto del organismo informar al Consejo de Seguridad. Sin embargo, la Junta aplazó una posible denuncia para darle más tiempo a las iniciativas diplomáticas realizadas por la UE-3 y por Rusia, que propone producir uranio enriquecido en su territorio en el marco de una sociedad compartida con Irán.
Diplomáticos occidentales indicaron este martes en Viena que tras las acciones y anuncios de Irán de este martes, la convocatoria de una reunión urgente de la Junta de Gobernadores es más probable de que nunca. Con los pasos tomados este martes, Irán podría incluso haber irritado a Rusia y China, dos potencias que han apoyado a Teherán hasta ahora. Ambos países habían instado a Irán en las últimas semanas a volver a la mesa de negociaciones y a no retomar su polémico programa de enriquecimiento de uranio.
También el director general de la AIEA, Mohamed El Baradei, parece estar "perdiendo la paciencia", tal y como dijo el domingo pasado en una entrevista concedida a la emisora británica "BSkyB". Cualquier país miembro de la ejecutiva de la AIEA puede convocar una reunión de carácter urgente en un plazo de 72 horas, mientras que la próxima sesión prevista tiene como fecha el 6 de marzo. Según informó este martes la AIEA, Irán ha anunciado que va a introducir uranio en forma de gas (UF6) en una cascada de centrifugadoras para producir uranio enriquecido con "fines científicos".
Enriquecer uranio es una actividad legal bajo el Tratado de No Proliferación de armas nucleares (TNP) siempre y cuando sea para fines pacíficos, algo que la AIEA no ha podido comprobar de forma definitiva en el caso de Irán. Por eso, la Junta ha instado a Teherán en varias resoluciones a mantener suspendidas esas actividades como medida de creación de confianza para poder agilizar la investigación.
El ministro británico de Asuntos Exteriores, Jack Straw, dijo hoy en Londres que "no hay una buena razón por la que Irán haya tenido que dar este paso si sus intenciones son realmente pacíficas y quiere resolver las viejas preocupaciones internacionales". Por su parte, Washington advirtió a Irán de que si mantiene sus planes de restablecer sus actividades nucleares la comunidad internacional denunciará al país ante el Consejo de Seguridad.
En caso de que Teherán mantenga "el camino actual" y sigan sin acatar la normativa internacional "no hay otra elección más que denunciar este asunto al Consejo de Seguridad" de la ONU, declaró a la prensa el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan. La presidencia austríaca de UE dijo este martes en Viena que las actividades de Irán "socavan la confianza internacional en la naturaleza pacífica de su programa nuclear".
Irán insiste en su derecho como firmante del TNP de enriquecer uranio y producir combustible nuclear para sus plantas energéticas, mientras que EEUU y la UE sospechan que las intenciones verdaderas de Teherán son hacerse con bombas nucleares. En el mundo hay sólo ocho países que producen uranio enriquecido a nivel comercial: EEUU, Rusia, China, Holanda, el Reino Unido, Alemania, Francia, Brasil y Japón.
Para que la producción de combustible nuclear mediante uranio enriquecido tenga sentido comercial, Irán debería tener al menos una decena de plantas atómicas, aseguran expertos en la materia. Sin embargo, el país persa tiene apenas en construcción una planta de energía nuclear en Busher, en el sur de país, con la ayuda de Rusia, que proveerá el combustible y retomará sus residuos para evitar un desvío de materiales para fines militares.
Sin embargo, el cumplimiento del llamado "Acuerdo de París" de 2004, según el cual Irán suspendió el enriquecimiento de uranio a cambio de negociaciones sobre incentivos comerciales y nucleares, era la condición de la Unión Europea (UE) para no denunciar a Irán ante el Consejo de Seguridad de la ONU.
La Junta de Gobernadores de la AIEA constató en una resolución adoptada en septiembre de 2005 que Irán incumplió en el pasado sus obligaciones de salvaguarda (controles) nucleares, lo que requiere según el estatuto del organismo informar al Consejo de Seguridad. Sin embargo, la Junta aplazó una posible denuncia para darle más tiempo a las iniciativas diplomáticas realizadas por la UE-3 y por Rusia, que propone producir uranio enriquecido en su territorio en el marco de una sociedad compartida con Irán.
Diplomáticos occidentales indicaron este martes en Viena que tras las acciones y anuncios de Irán de este martes, la convocatoria de una reunión urgente de la Junta de Gobernadores es más probable de que nunca. Con los pasos tomados este martes, Irán podría incluso haber irritado a Rusia y China, dos potencias que han apoyado a Teherán hasta ahora. Ambos países habían instado a Irán en las últimas semanas a volver a la mesa de negociaciones y a no retomar su polémico programa de enriquecimiento de uranio.
También el director general de la AIEA, Mohamed El Baradei, parece estar "perdiendo la paciencia", tal y como dijo el domingo pasado en una entrevista concedida a la emisora británica "BSkyB". Cualquier país miembro de la ejecutiva de la AIEA puede convocar una reunión de carácter urgente en un plazo de 72 horas, mientras que la próxima sesión prevista tiene como fecha el 6 de marzo. Según informó este martes la AIEA, Irán ha anunciado que va a introducir uranio en forma de gas (UF6) en una cascada de centrifugadoras para producir uranio enriquecido con "fines científicos".
Enriquecer uranio es una actividad legal bajo el Tratado de No Proliferación de armas nucleares (TNP) siempre y cuando sea para fines pacíficos, algo que la AIEA no ha podido comprobar de forma definitiva en el caso de Irán. Por eso, la Junta ha instado a Teherán en varias resoluciones a mantener suspendidas esas actividades como medida de creación de confianza para poder agilizar la investigación.
El ministro británico de Asuntos Exteriores, Jack Straw, dijo hoy en Londres que "no hay una buena razón por la que Irán haya tenido que dar este paso si sus intenciones son realmente pacíficas y quiere resolver las viejas preocupaciones internacionales". Por su parte, Washington advirtió a Irán de que si mantiene sus planes de restablecer sus actividades nucleares la comunidad internacional denunciará al país ante el Consejo de Seguridad.
En caso de que Teherán mantenga "el camino actual" y sigan sin acatar la normativa internacional "no hay otra elección más que denunciar este asunto al Consejo de Seguridad" de la ONU, declaró a la prensa el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan. La presidencia austríaca de UE dijo este martes en Viena que las actividades de Irán "socavan la confianza internacional en la naturaleza pacífica de su programa nuclear".
Irán insiste en su derecho como firmante del TNP de enriquecer uranio y producir combustible nuclear para sus plantas energéticas, mientras que EEUU y la UE sospechan que las intenciones verdaderas de Teherán son hacerse con bombas nucleares. En el mundo hay sólo ocho países que producen uranio enriquecido a nivel comercial: EEUU, Rusia, China, Holanda, el Reino Unido, Alemania, Francia, Brasil y Japón.
Para que la producción de combustible nuclear mediante uranio enriquecido tenga sentido comercial, Irán debería tener al menos una decena de plantas atómicas, aseguran expertos en la materia. Sin embargo, el país persa tiene apenas en construcción una planta de energía nuclear en Busher, en el sur de país, con la ayuda de Rusia, que proveerá el combustible y retomará sus residuos para evitar un desvío de materiales para fines militares.
