L D (EFE) Las víctimas de las deportaciones chechenas en tiempos de la Segunda Guerra Mundial por Stalin, han iniciado una ola de protestas por las “humillantes” compensaciones con las que han sido indemnizados después de más de sesenta años de “represión política”. Las manifestaciones espontáneas se han sucedido a lo largo de la pasada semana en las principales zonas de la república chechena.
El ministro de Trabajo y Desarrollo Social de Chechenia, Magomed Vajáyev, declaró que los chechenos “deben rechazar esas compensaciones" por “humillar la honradez y la dignidad de los chechenos que quedaron privados de sus casas, bienes y perdieron a sus familiares".
El ministro declaró que "no está claro todavía cuándo las autoridades locales de Chechenia serán capaces de comenzar a pagar estas cantidades”. Vajáyev recriminó que las sumas de las indemnizaciones no son las que se prometieron en la ley federal rusa sobre la rehabilitación de las víctimas de la represalia.
En 1944, más de 490.000 chechenos e ingushes fueron desterrados de la zona de Chechenia a Siberia y Kazajstán acusados de cooperación con los nazis en la Segunda Guerra Mundial, y más de 200.000 murieron como consecuencia de la deportación según cifras facilitadas por organizaciones de defensa de los Derechos Humanos. Los supervivientes chechenos no pudieron volver a sus casas hasta 1957, bajo el mandato de Nikita Jruschov, quien lideró el Partido Comunista de la Unión Soviética a la muerte de Stalin.
