
LD (EFE) En conferencia de prensa, los doctores Rodrigo Águila, cardiólogo jefe del hospital militar, y Juan Ignacio Vergara, jefe del equipo médico, afirmaron que la crisis de salud del ex gobernante de facto (1973-1990) fue real. Ambos explicaron la rápida recuperación del dictador chileno, que el pasado domingo sufrió un ataque agudo de miocardio, y rechazaron tajantemente la tesis de un montaje.
Vergara señaló que "no estaríamos presentes aquí (en la conferencia de prensa) si hubiéramos creado un montaje. Evidentemente, como personal médico, hemos actuado en forma profesional como corresponde a cualquier médico".
Águila, el médico que operó a Pinochet de una angioplastia, dijo que "si un enfermo es revascularizado a tiempo y uno evita pérdida de masa ventricular, masa del corazón, y queda con una función contráctil del corazón razonable, el enfermo se empieza a movilizar en forma precoz".
Los profesionales afirmaron que el ex comandante en jefe del Ejército, de 91 años, se encuentra en condiciones favorables y que no requiere de ningún tipo de asistencia médica especial. Los médicos sentenciaron que "no tiene ninguna atención de la unidad coronaria y está sin apoyo especial, sólo con hidratación, alimentación oral de líquido y con sus medicamentos de prevención de embolia y de trombosis".
