LD (Agencias)
El titular ruso explicó a la prensa que el presidente ruso, Vladímir Putin, ya ha aprobado el programa del ministerio de Defensa que establece esa fecha como el comienzo de los trabajos para convertir Novorossiisk en una base complementaria de Sebastopol. En esa ciudad portuaria de la península ucraniana de Crimea se encuentra la base más importante de la Armada rusa en el Mar Negro, heredada de tiempos de la Unión Soviética y objeto de numerosas disputas y polémicas entre Moscú y Kíev por su posesión.
El ministro explicó que el nuevo baluarte naval ruso en esa zona estratégica agrupará los barcos de guerra rusos dispersos en las costas de la región de Krasnodar y subrayó que ahora "el Estado posee las fuerzas, medios y recursos financieros para establecer una base en Novorossiisk". Ivanov dijo que la financiación de esta ingente tarea empezará justo en ese año 2005.
Novorossiisk es uno de los puntos estratégicos del Mar Negro, no sólo por su valor militar, sino sobre todo por ser la principal terminal de petróleo rusa, con conexiones de oleoductos que la ligan con los ricos yacimientos de Siberia y las reservas del Caspio. Desde Novorossiisk parten las flotas de petroleros rusos rumbo a los estrechos turcos y las costas búlgaras y rumanas, donde esta década se espera trazar nuevos oleoductos hacia Croacia y Grecia, evitando así el trasiego por el Bósforo, Marmara y Dardanelos.
El ministro explicó que el nuevo baluarte naval ruso en esa zona estratégica agrupará los barcos de guerra rusos dispersos en las costas de la región de Krasnodar y subrayó que ahora "el Estado posee las fuerzas, medios y recursos financieros para establecer una base en Novorossiisk". Ivanov dijo que la financiación de esta ingente tarea empezará justo en ese año 2005.
Novorossiisk es uno de los puntos estratégicos del Mar Negro, no sólo por su valor militar, sino sobre todo por ser la principal terminal de petróleo rusa, con conexiones de oleoductos que la ligan con los ricos yacimientos de Siberia y las reservas del Caspio. Desde Novorossiisk parten las flotas de petroleros rusos rumbo a los estrechos turcos y las costas búlgaras y rumanas, donde esta década se espera trazar nuevos oleoductos hacia Croacia y Grecia, evitando así el trasiego por el Bósforo, Marmara y Dardanelos.
