L D (EFE) Dos días antes de vencer el plazo máximo para la inscripción de aspirantes en la noche del 1 de enero, la Comisión Electoral Central (CEC) ya registró a dos candidatos y recibió avisos de otros ocho sobre su intención de presentarse a los comicios.
Esa lluvia de candidatos confirmó el fracaso del plan de la oposición, liberal y de izquierda, de boicotear los comicios del 14 de marzo en protesta por supuesto fraude masivo en las recientes parlamentarias y para aguarle la fiesta de reelección a Putin. Las disensiones en el seno y entre los partidos opositores han frustrado su intención de dejar así en ridículo a Putin, obligado a medirse con rivales ultranacionalistas o totalmente desconocidos, o conseguir que la baja participación invalide la cita en las urnas.
También el Kremlin, en opinión de la clase política, aprovechó con habilidad su control sobre la mayoría aplastante del oficialismo en la nueva Duma y supo sacarse de la manga varios candidatos para salvar el maquillaje "pluralista" con el que la oposición lo acusa de pintar su modelo de "democracia dirigida" en Rusia. En el campo oficialista, Rusia Unida, el partido del poder que consiguió más de dos tercios de escaños de la Duma, anunció que apoyará la reelección de Putin, a pesar de la decisión de éste de presentarse como candidato independiente.
Esa lluvia de candidatos confirmó el fracaso del plan de la oposición, liberal y de izquierda, de boicotear los comicios del 14 de marzo en protesta por supuesto fraude masivo en las recientes parlamentarias y para aguarle la fiesta de reelección a Putin. Las disensiones en el seno y entre los partidos opositores han frustrado su intención de dejar así en ridículo a Putin, obligado a medirse con rivales ultranacionalistas o totalmente desconocidos, o conseguir que la baja participación invalide la cita en las urnas.
También el Kremlin, en opinión de la clase política, aprovechó con habilidad su control sobre la mayoría aplastante del oficialismo en la nueva Duma y supo sacarse de la manga varios candidatos para salvar el maquillaje "pluralista" con el que la oposición lo acusa de pintar su modelo de "democracia dirigida" en Rusia. En el campo oficialista, Rusia Unida, el partido del poder que consiguió más de dos tercios de escaños de la Duma, anunció que apoyará la reelección de Putin, a pesar de la decisión de éste de presentarse como candidato independiente.
Rivales oficialistas
Ese vacío de rivales oficialistas lo llenó este martes con dos candidatos el bloque nacionalista de izquierda Ródina (Patria), considerado próximo al Kremlin y que dio la sorpresa en las parlamentarias con un 9 por ciento de votos, arrebatados ante todo a los comunistas. Ródina decidió inscribir en la CEC al ex director del Banco Central Víctor Gueráschenko, como candidato por el bloque, y al popular economista Serguéi Glaziev, como aspirante independiente.
Otra grata sorpresa la dio al Kremlin el ultranacionalista Vladímir Yirinovski, otro veterano de las carreras Presidenciales siempre leal al poder, quien anunció que no se presentará por no tener discrepancias con Putin. Al tiempo, el Partido Liberal Democrático de Yirinovski, que duplicó su presencia en la Duma, para salvar la cara promovió como su candidato a un desconocido ex boxeador, Oleg Malishkin.
En el campo opositor, el primero en romper filas hace dos días fue el Partido Comunista que, pese a plantearse el boicot tras las parlamentarias, en las que perdió la mitad de su representación en la Duma, finalmente postuló como candidato a Nikolái Jaritónov, ex oficial del KGB nostálgico de la URSS y experto en asuntos agrarios. Los partidos liberales Yábloko y Unión de Fuerzas de Derecha (UFD), grandes perdedores de los comicios que ni siquiera entraron en la Duma, intentaron infructuosamente consensuar un candidato único y decidieron no promover a nadie y boicotear las elecciones.
Ese vacío de rivales oficialistas lo llenó este martes con dos candidatos el bloque nacionalista de izquierda Ródina (Patria), considerado próximo al Kremlin y que dio la sorpresa en las parlamentarias con un 9 por ciento de votos, arrebatados ante todo a los comunistas. Ródina decidió inscribir en la CEC al ex director del Banco Central Víctor Gueráschenko, como candidato por el bloque, y al popular economista Serguéi Glaziev, como aspirante independiente.
Otra grata sorpresa la dio al Kremlin el ultranacionalista Vladímir Yirinovski, otro veterano de las carreras Presidenciales siempre leal al poder, quien anunció que no se presentará por no tener discrepancias con Putin. Al tiempo, el Partido Liberal Democrático de Yirinovski, que duplicó su presencia en la Duma, para salvar la cara promovió como su candidato a un desconocido ex boxeador, Oleg Malishkin.
En el campo opositor, el primero en romper filas hace dos días fue el Partido Comunista que, pese a plantearse el boicot tras las parlamentarias, en las que perdió la mitad de su representación en la Duma, finalmente postuló como candidato a Nikolái Jaritónov, ex oficial del KGB nostálgico de la URSS y experto en asuntos agrarios. Los partidos liberales Yábloko y Unión de Fuerzas de Derecha (UFD), grandes perdedores de los comicios que ni siquiera entraron en la Duma, intentaron infructuosamente consensuar un candidato único y decidieron no promover a nadie y boicotear las elecciones.
Más candidatos
Pero esta decisión quedó en ridículo al anunciar este martes una de los líderes de UFD, Irina Jakamada, su decisión de no plegarse a la disciplina y presentarse como candidata independiente, pese a las dificultades para reunir por su cuenta los dos millones de firmas necesarios. El polémico "oligarca" Borís Berezovski, gran enemigo de Putin exiliado en Gran Bretaña, también hizo su aportación a la carrera electoral al presentar su minúsculo partido Rusia Liberal como candidato a Iván Ribkin, presidente de la Duma en 1994-98.
Además, la CEC registró como aspirante al industrial Vladímir Brintsalov y fue avisado de la promoción en Kaliningrado del controvertido empresario Anzori Axentiev-Kikalishvili, quien tiene prohibida la entrada en la vecina Lituania por supuesta pertenencia a las mafias rusas dedicadas al tráfico de armas y oscuros negocios. Cierra la lista el ultraizquierdista Víctor Anpílov, líder del movimiento radical Rusia Trabajadora famoso por movilizar a miles de ancianos nostálgicos en "caceroladas" y otras protestas callejeras contra el avance del capitalismo en Rusia.
Pero esta decisión quedó en ridículo al anunciar este martes una de los líderes de UFD, Irina Jakamada, su decisión de no plegarse a la disciplina y presentarse como candidata independiente, pese a las dificultades para reunir por su cuenta los dos millones de firmas necesarios. El polémico "oligarca" Borís Berezovski, gran enemigo de Putin exiliado en Gran Bretaña, también hizo su aportación a la carrera electoral al presentar su minúsculo partido Rusia Liberal como candidato a Iván Ribkin, presidente de la Duma en 1994-98.
Además, la CEC registró como aspirante al industrial Vladímir Brintsalov y fue avisado de la promoción en Kaliningrado del controvertido empresario Anzori Axentiev-Kikalishvili, quien tiene prohibida la entrada en la vecina Lituania por supuesta pertenencia a las mafias rusas dedicadas al tráfico de armas y oscuros negocios. Cierra la lista el ultraizquierdista Víctor Anpílov, líder del movimiento radical Rusia Trabajadora famoso por movilizar a miles de ancianos nostálgicos en "caceroladas" y otras protestas callejeras contra el avance del capitalismo en Rusia.
