L D (EFE) Los suizos votaron este domingo en referendum en contra de la naturalización simplificada para los extranjeros de segunda generación, es decir, jóvenes extranjeros de 14 a 24 años y con al menos cinco años de escolaridad obligatoria en Suiza. Contrariamente a lo que indicaban los sondeos, también fue rechazada la propuesta para otorgar automáticamente la nacionalidad suiza a la tercera generación de extranjeros nacidos en este país.
Según cifras oficiales, los extranjeros representan el 20 por ciento de los 7,4 millones de habitantes de Suiza, con alrededor de 117.000 jóvenes que podrían haberse beneficiado de la medida y más de 80.000 niños que constituyen "la tercera generación" de extranjeros. Por segunda vez en diez años, los votantes helvéticos rechazaron por el 56,78 por ciento contra el 43,22 por ciento una propuesta destinada a facilitar y hacer menos onerosa la obtención de la nacionalidad a jóvenes nacidos en el extranjero con edades comprendidas entre los 14 y los 24 años y con al menos cinco años de escolaridad obligatoria en Suiza.
Contrariamente a lo que indicaban los sondeos, también fue rechazado el proyecto en favor de dar pasaporte suizo a los extranjeros de tercera generación, aunque el margen fue más estrecho. El 51,64 por ciento de los suizos votó en contra de esa propuesta, mientras que el 48,36 por ciento lo hizo a favor. Grupos políticos y sociales dijeron que con este resultado Suiza "ha perdido la oportunidad de integrar políticamente a jóvenes que han crecido en este país". El único partido que se mostró abiertamente contra la propuesta fue Unión Democrática de Centro (UDC), de derecha radical, que efectuó en las últimas semanas una agresiva campaña en contra de la naturalización de extranjeros.
Los votantes helvéticoss aprobaron en este referéndum (con 55,44 por ciento a favor y 44,56 por ciento en contra) la creación del primer seguro nacional de maternidad, una medida que era esperada desde hace 60 años y que ya había sido sometida tres veces sin éxito a una consulta popular. A partir de ahora, todas las mujeres que trabajan recibirán una indemnización mensual equivalente al 80 por ciento de su último salario durante las catorce semanas siguientes al parto.
Respecto a esta consulta, la UDC realizó igualmente una fuerte campaña contra este proyecto argumentando que la maternidad es una elección personal que no incumbe al Estado. Hasta ahora, este costo era asumido en su totalidad por los empleadores, que se consideraban penalizados por la inexistencia de un seguro que cubriera el periodo postparto. Finalmente, los suizos rechazaron inmiscuirse en el plan de reestructuración de los servicios postales como lo proponían los sindicatos, que esperaban así poder detener el cierre de oficinas de correos que está previsto para los próximos años.
Contrariamente a lo que indicaban los sondeos, también fue rechazado el proyecto en favor de dar pasaporte suizo a los extranjeros de tercera generación, aunque el margen fue más estrecho. El 51,64 por ciento de los suizos votó en contra de esa propuesta, mientras que el 48,36 por ciento lo hizo a favor. Grupos políticos y sociales dijeron que con este resultado Suiza "ha perdido la oportunidad de integrar políticamente a jóvenes que han crecido en este país". El único partido que se mostró abiertamente contra la propuesta fue Unión Democrática de Centro (UDC), de derecha radical, que efectuó en las últimas semanas una agresiva campaña en contra de la naturalización de extranjeros.
Los votantes helvéticoss aprobaron en este referéndum (con 55,44 por ciento a favor y 44,56 por ciento en contra) la creación del primer seguro nacional de maternidad, una medida que era esperada desde hace 60 años y que ya había sido sometida tres veces sin éxito a una consulta popular. A partir de ahora, todas las mujeres que trabajan recibirán una indemnización mensual equivalente al 80 por ciento de su último salario durante las catorce semanas siguientes al parto.
Respecto a esta consulta, la UDC realizó igualmente una fuerte campaña contra este proyecto argumentando que la maternidad es una elección personal que no incumbe al Estado. Hasta ahora, este costo era asumido en su totalidad por los empleadores, que se consideraban penalizados por la inexistencia de un seguro que cubriera el periodo postparto. Finalmente, los suizos rechazaron inmiscuirse en el plan de reestructuración de los servicios postales como lo proponían los sindicatos, que esperaban así poder detener el cierre de oficinas de correos que está previsto para los próximos años.
