
L D (EFE)
Aguirre, en una comida-mitin en Toledo junto a la presidenta del PP de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, y los candidatos del partido al Congreso y al Senado, se ha preguntado qué ocurre en España para que se insulte, se agreda y se amenace de muerte a dirigentes políticos.
La presidenta de la Comunidad de Madrid ha opinado que al PSOE no le molestan estos hechos, como no le molestaron las de la jornada electoral de las elecciones de marzo de 2003, cuando -ha apuntado- "incluso algunos de ellos impulsaron los cercos a nuestras sedes".
A su juicio, Zapatero cree "que la tensión, la división y el enfrentamiento le convienen" y así se ha comportado en sus cuatro años de Gobierno, aliándose con la extrema izquierda, en algunos casos "nacionalista y secesionista", y alejándose del resto de la socialdemocracia europea.
Aguirre ha aprovechado su presencia en Toledo para arremeter contra algunos socialistas "hipócritas" que "se llenan la boca hablando de España", pero sólo cuando no están en presencia de sus socios de los gobiernos de Cataluña y de España. Se trata, ha dicho, de socialistas que hablan mucho de España en "Cuenca, Albacete o Toledo, pero se callan ante su líder, el de la tensión".
Aguirre ha pedido a las bases del PP que trabajen por desenmascarar "la verdadera cara de los socialistas de hoy", toda vez que Zapatero ha renunciado a las siglas de su partido e incluso a un programa electoral para convertirse "sólo en una 'zeta'".
En este sentido, ha censurado que un partido que aspira a gobernar se presente sin programa de gobierno, sin ninguna propuesta, y se dedique a decir que no a todas las propuestas que lanza el PP.
Ha reconocido al respecto que puede que las propuestas del PP "no sean las mejores" y se ha mostrado dispuesta a debatir al respecto, pero ha manifestado que "no es de recibo" que el PSOE se presente sólo con el 'no' a las propuestas del PP en materia económica, educativa, de seguridad ciudadana o de inmigración.
A su juicio, los socialistas están demostrado que, "en el fondo", es un partido de oposición, lugar al que -a su juicio- volverá después de las elecciones del 9 de marzo.
La presidenta de la Comunidad de Madrid ha opinado que al PSOE no le molestan estos hechos, como no le molestaron las de la jornada electoral de las elecciones de marzo de 2003, cuando -ha apuntado- "incluso algunos de ellos impulsaron los cercos a nuestras sedes".
A su juicio, Zapatero cree "que la tensión, la división y el enfrentamiento le convienen" y así se ha comportado en sus cuatro años de Gobierno, aliándose con la extrema izquierda, en algunos casos "nacionalista y secesionista", y alejándose del resto de la socialdemocracia europea.
Aguirre ha aprovechado su presencia en Toledo para arremeter contra algunos socialistas "hipócritas" que "se llenan la boca hablando de España", pero sólo cuando no están en presencia de sus socios de los gobiernos de Cataluña y de España. Se trata, ha dicho, de socialistas que hablan mucho de España en "Cuenca, Albacete o Toledo, pero se callan ante su líder, el de la tensión".
Aguirre ha pedido a las bases del PP que trabajen por desenmascarar "la verdadera cara de los socialistas de hoy", toda vez que Zapatero ha renunciado a las siglas de su partido e incluso a un programa electoral para convertirse "sólo en una 'zeta'".
En este sentido, ha censurado que un partido que aspira a gobernar se presente sin programa de gobierno, sin ninguna propuesta, y se dedique a decir que no a todas las propuestas que lanza el PP.
Ha reconocido al respecto que puede que las propuestas del PP "no sean las mejores" y se ha mostrado dispuesta a debatir al respecto, pero ha manifestado que "no es de recibo" que el PSOE se presente sólo con el 'no' a las propuestas del PP en materia económica, educativa, de seguridad ciudadana o de inmigración.
A su juicio, los socialistas están demostrado que, "en el fondo", es un partido de oposición, lugar al que -a su juicio- volverá después de las elecciones del 9 de marzo.
