L D (Agencias) José María Aznar subrayó que a España le conviene un Gobierno reformista, sólido y que garantice la estabilidad en vez de uno débil sometido a condicionamientos que responden a intereses estrictamente partidistas. "Sí conozco muy bien las ventajas de un Gobierno que dialogue, pero eso es algo completamente distinto y, a veces, incluso incompatible con un Gobierno atado de pies y manos por otros actores políticos", añadió.
El presidente del Gobierno aseguró entonces que la creación de dos millones de puestos de trabajo en esta legislatura, la bajada del IRPF y la eliminación del impuesto de actividades económicas han sido posibles gracias a "un Gobierno sólido y que, al mismo tiempo, dialoga". Recordó también la renovación del Pacto de Toledo para las pensiones, la mejora del marco laboral, el fortalecimiento del sistema de bienestar o la lucha contra la siniestralidad laboral como medidas impulsadas por un Gobierno con mayoría absoluta y que, a la vez, ha protagonizado "un intenso y fecundo diálogo social".
Por todo ello, Aznar insistió en que un Gobierno débil sólo puede interesar "a quienes quieren sacar provecho político y partidista de esa debilidad". "Al conjunto de los ciudadanos, a la gente normal, en cambio, les conviene un Gobierno que pueda gobernar sin pedir permiso a nadie más que a los ciudadanos y a sus representantes", concluyó.
El presidente del Gobierno aseguró entonces que la creación de dos millones de puestos de trabajo en esta legislatura, la bajada del IRPF y la eliminación del impuesto de actividades económicas han sido posibles gracias a "un Gobierno sólido y que, al mismo tiempo, dialoga". Recordó también la renovación del Pacto de Toledo para las pensiones, la mejora del marco laboral, el fortalecimiento del sistema de bienestar o la lucha contra la siniestralidad laboral como medidas impulsadas por un Gobierno con mayoría absoluta y que, a la vez, ha protagonizado "un intenso y fecundo diálogo social".
Por todo ello, Aznar insistió en que un Gobierno débil sólo puede interesar "a quienes quieren sacar provecho político y partidista de esa debilidad". "Al conjunto de los ciudadanos, a la gente normal, en cambio, les conviene un Gobierno que pueda gobernar sin pedir permiso a nadie más que a los ciudadanos y a sus representantes", concluyó.
