Es increible como Aznar ha elegido al mas gris i flojo de sus colaboradores como susesor (bueno, solo la frase "ELEGIR AL SUSESOR" ya es ridiculamente medieval). Asi nos va.
Abajo Partitocracia!
Agal, totalmente de acuerdo contigo. Se me antoja muy difícil que el Rajao, admita a Cascos para encabezar ninguna opción del PP, ni en municipios , ni en provincias y menos en una Comunidad. Ya denefestró a Acebes, Mayor Oreja, Maria San Gil, Ortega Lara, Pizarro ... y tantos otros de valía. Este Rajao está para hundir al PP y lo está consiguiendo, sigue su ritmo y las instrucciones recibidas. Maldita la hora, que "el bigotes" Aznar, lo aupó a la dirección del PP.
Como Arplavim, yo seguiré votando a Rosa Diez.
Sr. Casco, le tengo a Vd. por uno de los mejores, por no decir el mejor, político de España. Adelante, pro favor.Le necesitamos, España le necesita.
Agal me uno a su comentario, no podría haberlo expresado mejor.
Cascos ha dicho una gran verdad, hay que buscar los mejores, no los afines, pero por desgracia Rajoy se rodea de lo segundo.
Toda la razón Agal...
El PP demostraría las estupidez más absoluta si prescindiera de alguien como Cascos, un fiera de la política al que la mediocridad actual teme...
Aquí en mi provincia, el mejor tramo de autovía jamás construido (por trazado, amplitud, firme, etc), son de su periodo de Ministro de Fomento. El resto, obra de los ladrones sociatas, es pura basura (derrumbes, hundimientos, mal firme, inundación cuando llueve), lo habitual de esta chusma.
Ojalá se presente en Asturias, tendrían un presidente de aupa.
Sr. Cascos: será lo que decida el Régimen; y me temo que no será lo mejor para España y el CONJUNTO de los españoles.
Álvarez Cascos debería unirse con Esperanza Aguirre, Mayor Oreja y Vidal Quadras. Ahora mismo son los cuatro políticos más temidos por Rajao y tienen entidad suficiente como para reorganizar y potenciar la derecha española. Mientras tanto seguiré votando a Rosa Díez.
Sr. Cascos, no se amilane, ataque sin piedad. España y los españoles le necesitamos.
Demasiada honradez política y personal, para que sea aceptado por el partido. Demasiada personalidad y capacidad, para que sea aceptado por Rajoy. Demasiada experiencia, para que los oscuros intereses, -ahora acallados en la oposición-, permitan su despegue. El pasotismo de Rajoy, se da de narices con la capacidad de trabajo y la audacia de Cascos. España, carece en estos momentos de una ley electoral y de partidos, que permita la elección de los mejores. Los partidos buscan "borregos", incultos y adocenados, que obedezcan sin replicar sus más ambiguas decisiones y sobre todo que éstas no se inclinen hacia el beneficio del ciudadano sino única y exclusivamente del partido.