
(Libertad Digital) "Yo lo he pensado seriamente. Le he dedicado tiempo, responsabilidad y mucha ilusión, pero creo que la dinámica del Congreso y el apoyo a Mariano Rajoy de muchos compañeros y de los compromisarios que representan lo desaconsejan", afirma en una entrevista publicada por el diario El Mundo, en la que reconoce que "en estos momentos, es difícil conseguir los avales para una candidatura alternativa".
De hecho, Costa afirma que no cree que haya "ninguna lista alternativa" a la del actual presidente del partido, y asegura que nunca le hubiera pedido su apoyo a dirigentes que "son un referente para todos los militantes del PP", al ser preguntado por qué cree que personalidades críticas con Rajoy, como Jaime Mayor, Álvarez Cascos o Esperanza Aguirre, no le han dado públicamente su apoyo.
Por otra parte, el diputado defiende que los militantes del partido "participen con su voto de manera más directa en la elección del presidente del partido, líder de la oposición y, en su caso, candidato a presiente del Gobierno". A su juicio, el sistema actual es "mejorable" y puede resultar "incluso anticuado". Cree que debería existir la oportunidad de "establecer otras reglas que permitan que el partido aliente, apoye y respalde que haya más de una candidatura, que pueda competir en igualdad de condiciones".
En la entrevista de Casimiro García Abadillo, Costa da las ideas que intenta defender: "Hay dos grandes ideas por las que merece la pena luchar. Por un lado, la defensa de la libertad. (...) Esa es una idea por la que merece la pena luchar. Nuestros compañeros en el País Vasco lo hacen todos los días y por eso son un gran referente". A este respecto, dice que "una de las primeras cuestiones de la agenda política de este partido debe ser recuperar la confianza plena de esos militantes, de personas como María San Gil o como José Antonio Ortega Lara. Esa debe ser la primera prioridad, porque si esas personas pierden la confianza en el PP, será difícil que la mayoría de los ciudadanos confíe en que somos una alternativa de gobierno. Nosotros no podemos renunciar a la confianza de María".
Además, apunta que "tenemos que construir una economía responsable. A mí me gustaría que las empresas, hoy más que nunca, pensaran en sus trabajadores. A mí me gustaría que el Gobierno dijera la verdad y reconociera la realidad de los problemas que tiene la economía española".
