LD (Europa Press) Aguirre clausuró la Escuela de Verano de Nuevas Generaciones del PP que se ha celebrado durante dos días en Las Rozas y recordó que la caída del Muro de Berlín en 1989 y la desaparición del comunismo "fue una fantástica inyección de optimismo, pues parecía que la libertad y la democracia iban a prevalecer en el mundo". Sin embargo, "nos encontramos con nuevos totalitarismos para los que no estamos preparados como el fundamentalismo islámico o los populismos absolutamente irracionales que afloran en la América hispana", dijo.
La jefa del Ejecutivo autonómico se refirió igualmente a "otra forma de totalitarismo más cercano", los nacionalimos, y lamentó que los liberales no hayan sido capaces de "luchar ideológicamente con eficacia" contra ellos, "quizá porque nos desconcierta que una ideología tan trasnochada, anticuada y opuesta a la auténtica libertad tenga tanto éxito y mueva a ciudadanos que por lógica y principios deberían estar alejados de esos dogmas nacionalistas".
Aguirre afirmó que los nacionalismos son "una de las formas más exageradas que ha tomado ahora el virus del totalitarismo" e invitó a los jóvenes a denunciar "esas posturas que pueden conculcar o relajar la libertad de los ciudadanos". Además, subrayó que el PP tiene que defender dos señas de identidad, "España y la libertad", y abogó por no aceptar "tópicos y lugares comunes" ni las ideas de "un PSOE que propugna todas las bondades del nacionalismo excluyente y que defiende la asimetría de los ciudadanos ante la ley".
La utilización de la palabra paz
Por este motivo, pidió a los miembros de Nuevas Generaciones a que se "pongan en guardia" contra los enemigos de la "sociedad abierta" que a veces se presentan con "apariencia inocua". De esta forma, precisó que los enemigos son "la obsesión nacionalista radical o el tribalismo identitario" y "la utilización constante y al margen de cualquier análisis de la palabra paz, como si fuera un valor absoluto, al que hay que supeditar todo".
En este sentido, aseguró que esta defensa de la libertad de la paz como un valor absoluto le recuerda mucho "a la época de Franco" y agregó que darle un valor absoluto es actuar de una forma similar a las dictaduras. "Paz sin libertad no es verdadera paz", dijo Aguirre, quien incidió en que "el señuelo de la paz a cualquier precio es la entrada de los totalitarismos" y por ello hay que luchar contra la "utilización fraudulenta" de la palabra paz.
La presidenta dijo que otro de los enemigos de la sociedad es "el igualitarismo llevado a sus extremos" y se mostró partidaria de una sociedad en la que todas las personas tengan las mismas oportunidades y derechos, pero en la que no se trate a todo el mundo por igual, "sino que se trate mejor a quien peor está". Como último enemigo se refirió al multiculturismo y expresó su oposición a aceptar valores de otras culturas que "minusvaloran a las mujeres".
Marginar al PP
Por otra parte, Aguirre denunció que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero "no disimula sus intenciones" y "tiene un programa muy claro, que es marginar al PP e impedir que lleguemos al Gobierno como sea". En su opinión, el presidente del Gobierno "ha decidido romper el consenso constitucional y trata de consolidar la coalición de facto con los nacionalistas, porque quiere dejar fuera de juego al PP y perpetuarse en el poder". Por este motivo, recordó a los jóvenes que deben tomar decisiones "siempre acordes con sus principios y valores" y agregó que, aunque hay veces que las decisiones parecen fáciles, esto es así "porque no están basadas en principios". "Que fácil es aliarse con los nacionalistas. Pero la decisión acorde con los principios es sostener que la libertad, la dignidad, y la posibilidad de sentirse vascos y españoles es algo inherente a nuestras libertades", concluyó.