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Dos terroristas colocaron la mochila-bomba de ETA en los juzgados de Tolosa

ETA ha vuelto a atentar doce días después del asesinato en Santoña del militar Luis Conde. Dos terroristas colocaron pasada la medianoche una mochila-bomba cargada con cinco kilos de explosivo, según el Gobierno vasco, frente a los juzgados de la localidad guipuzcoana de Tolosa. Un vigilante de seguridad pudo salvar su vida al salir del inmueble instantes antes de la explosión.

L D (EFE)
La explosión se ha producido a la 1.15 horas después de que un hombre, que dijo hablar en nombre de ETA, alertara 20 minutos antes a la Asociación de Ayuda en Carretera (DYA) de Guipúzcoa de que iba a estallar un artefacto en los juzgados de Tolosa.

Tras recibir el aviso, la Ertaintza acordonó una amplia zona en torno a la calle San Juan, donde se ubica el inmueble que alberga los juzgados y, a la hora anunciada, el artefacto hizo explosión. El Departamente Vasco de Interior y la DYA han indicado que no se han registrado víctimas, aunque alguna persona afectada por dolor de oídos ha sido remitida al ambulatorio municipal.

 
Un vigilante se salva "de milagro"

El consejero vasco de Justicia, Joseba Azkarraga, ha asegurado que un vigilante de seguridad que se encontraba en el Palacio de Justicia de Tolosa, en el que ETA ha colocado una bomba esta madrugada, ha salvado su vida "de milagro" al conseguir abandonar el edificio instantes antes de la explosión.

El consejero ha explicado que, a pesar del atentado, los servicios que se prestan a los ciudadanos en este edificio podrán restablecerse desde el próximo lunes o el martes, ya que las tareas de desescombro de la sede judicial comenzarán el mismo domingo.
 

Importantes daños materiales

La bomba ha causado importantes daños en la fachada del edificio que los alberga y fue colocada una hora antes por dos individuos, según ha podido saber Efe de fuentes de la investigación.

Según las mismas fuentes, ambos terroristas dejaron a las 00.15 horas una mochila-bomba junto a la fachada del edificio de los juzgados, en la calle San Juan, y al hacerlos estallar provocaron un agujero en la fachada de unos tres metros de diámetro, así como la rotura de todos los cristales de las cinco plantas del inmueble.

Asimismo, 20 vehículos resultaron dañados por la deflagración y derribado un muro de unos diez metros de largo, situado junto al edificio de los juzgados. La bomba también causó daños materiales en algunas viviendas cercanas, aunque no se han registrado heridos.


 
Cinco kilos de explosivos
 
Según el departamento vasco de Interior, la bomba de ETA estaba compuesta por cinco kilos de un explosivo aún por determinar. Según esta fuente, el artefacto se encontraba oculto dentro de una mochila que había sido depositada en el suelo, junto a la pared de la fachada del edificio judicial.

Este atentado se produce 12 días después de que un coche bomba, colocado la madrugada del 22 de septiembre frente al Patronato Militar Virgen del Puerto de Santoña (Cantabria), hiciera explosión y matara al militar Luis Conde de la Cruz y ocasionara heridas a otras seis personas.

Un día antes, ETA atentó también con otro coche bomba contra la sede de la Caja Vital en Vitoria, que no causó heridos, aunque sí grandes destrozos. Esa misma noche, otro vehículo bomba explosionó delante de la comisaría de la policía vasca en Ondarroa, en Vizcaya, que causó siete heridos, aunque ninguno de gravedad.

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