(Libertad Digital) La persecución del castellano ha llegado a la esfera internacional. El director general de Air Berlin ha denunciado en un duro editorial las presiones del Gobierno balear para que utilizase el catalán en sus comunicaciones con sus clientes.
“Hoy el castellano no es una lengua oficial”, escribe Joachim Hunold en la carta a los lectores de Air Berlin Magazine que se reparte entre los pasajeros. La aerolínea alemana mantiene conexiones con las principales capitales del globo.
El vocal de la Plataforma per la Llengua, Martí Gasull, ha anunciado que se ofrecerá itinerarios alternativos para “los ciudadanos que no estén de acuerdo con la política de esta aerolínea pueda coger otras opciones de vuelo con facilidad”.
Gasull, a su vez, ha informado de que están preparando una fórmula para que los clientes que así lo quieran puedan “expresar su opinión a Air Berlin”.
Ciudadanos ha reaccionado a la invitación al boicot denunciando “el modelo perverso y excluyente de la Plataforma per la Llengua”. El partido catalán ha manifestado su respaldo al director general de Air Berlin por su “valiente denuncia de la imposición del catalán y la discriminación del español”.
¿Enseñar catalán por decreto?
Hunold se preguntaba: "¿Les tengo que dar cursos de catalán por decreto a mis empleados? ¿Y los que vuelan a Galicia y al País Vasco querrán que nos dirijamos en gallego o en vasco? ¿Es que ya no hablan en castellano?".
El editorial respondía a la misiva enviada por la consejería de Política Lingüística del Gobierno balear presidido por el PSOE en la que se instaba a introducir el catalán en las comunicaciones comerciales.
"Me pongo en contacto con usted -rezaba la misiva institucional-para manifestarle el interés que el Gobierno de las islas baleares tiene en garantizar un uso adecuado de las lenguas oficiales del archipiélago en las comunicaciones que su compañía establece con los ciudadanos que escogen Air Berlín para hacer sus desplazamientos".
