L D (EFE)
La transacción, que también fue apoyada por el único juntero de Unidad Alavesa, considera que los Gobiernos español y vasco "tienen que recuperar el diálogo institucional que permita el pleno desarrollo del Estatuto de autonomía". Según lo aprobado por PP, PSOE y UA, este diálogo "deberá basarse en la lealtad constitucional y en la renuncia a planteamientos unilaterales de ruptura política e institucional".
Las Juntas Generales alavesas añaden que "una vez alcanzado el escenario anteriormente señalado, se insta al Gobierno Vasco y al Gobierno central para que abran un proceso de negociaciones que permita el desarrollo íntegro del Estatuto, mediante un acuerdo sobre las transferencias pendientes". Asimismo, instan al Gobierno Vasco a impulsar el desarrollo interno del Estatuto de autonomía para ponerlo "al servicio de las aspiraciones y necesidades reales de la sociedad vasca".
Durante su intervención, Javier Rojo (PSE-EE) criticó el Plan Ibarretxe, porque lo consideró un "chantaje" y porque están detrás de él "quienes firmaron Lizarra". Rojo explicó que el "dilema" no es Estatuto o Plan Ibarretxe, sino que es "Estatuto o barbarie", aseguró que al proponerlo el lehendakari se "salta a la torera la legalidad". Santiago Abascal (PP) argumentó que "sin Constitución y Estatuto no hay nada, hay el abismo", y denunció que se critique al PP por su posición respecto del Estatuto "cuando se nos asesina y maltrata por el mero hecho de defender la Constitución y el Estatuto". PNV, EA y EB/IU votaron en contra del texto aprobado, aunque esta última formación presentó una enmienda en la que defendían su propuesta de federalismo de libre adhesión.
Las Juntas Generales alavesas añaden que "una vez alcanzado el escenario anteriormente señalado, se insta al Gobierno Vasco y al Gobierno central para que abran un proceso de negociaciones que permita el desarrollo íntegro del Estatuto, mediante un acuerdo sobre las transferencias pendientes". Asimismo, instan al Gobierno Vasco a impulsar el desarrollo interno del Estatuto de autonomía para ponerlo "al servicio de las aspiraciones y necesidades reales de la sociedad vasca".
Durante su intervención, Javier Rojo (PSE-EE) criticó el Plan Ibarretxe, porque lo consideró un "chantaje" y porque están detrás de él "quienes firmaron Lizarra". Rojo explicó que el "dilema" no es Estatuto o Plan Ibarretxe, sino que es "Estatuto o barbarie", aseguró que al proponerlo el lehendakari se "salta a la torera la legalidad". Santiago Abascal (PP) argumentó que "sin Constitución y Estatuto no hay nada, hay el abismo", y denunció que se critique al PP por su posición respecto del Estatuto "cuando se nos asesina y maltrata por el mero hecho de defender la Constitución y el Estatuto". PNV, EA y EB/IU votaron en contra del texto aprobado, aunque esta última formación presentó una enmienda en la que defendían su propuesta de federalismo de libre adhesión.
