(Libertad Digital) Buena parte de la entrevista concedida por José Luis Rodríguez Zapatero a El País está dedicada a la posibilidad de que se amplíe el acuerdo del Gobierno con los nacionalistas hasta el punto de que lleguen a ocupar ministerios. "Tenemos una capacidad muy fuerte de diálogo" con los nacionalistas, comienza Zapatero antes de advertir que "nadie debe anticipar el futuro". Sin embargo, la alusión del periodista a la "visión de la España plural" de Zapatero y la cabida que en ella pueden llegar a tener los nacionalismos hace que el presidente revele qué futuro vislumbra para el Ejecutivo.
"El Gobierno territorial de España tiene que tener siempre una mirada a las fuerzas nacionalistas democráticas", "de manera singular en Cataluña y el País Vasco". Y añade: "Una mirada, una relación y una confianza que puede expresarse incluso en la presencia en el Gobierno de España. No ha sucedido nunca, pero yo no lo descartaría en el futuro". "No es un plan", aclara a continuación, pero insiste en que se producirá algún día y en la intención de su partido de "tener una mayoría amplia en las próximas elecciones".
La elección de Miguel Sebastián es otro de los temas que el presidente toca en la entrevista, sin asomo de autocrítica. Aunque el periodista lo cita como un posible error del jefe del Ejecutivo, Zapatero defiende que fue "un proceso difícil" pero el candidato presentado "es excelente". Le incluye, incluso, entre las tres personas, "incluso dos", destacadas por "sus cualidades intelectuales y humanas" de entre las que ha conocido desde el año 2000.
Las "luces largas" de Zapatero
El optimismo de Zapatero se recata cuando llega el turno a hablar de George Bush. "Tengo que reconocer que, en fin, lo digo en el tono más positivo posible, que estuvo extraordinariamente amable conmigo", dice el presidente de su escueto encuentro con el presidente de EEU en la cumbre de Riga. La guerra de Irak, afirma después, "no ha afectado las relaciones entre los países". Pero afirma a continuación que un encuentro bilateral "tiene una dificultad", referida, precisamente, al tema de Irak. Alude a una nada "fácil" rueda de prensa conjunta". "A lo mejor es lo más apropiado que no lo tengamos", concluye.
Del fuerte incremento de la inmigración y de la responsabilidad del Gobierno en la crisis de los cayucos del verano, elude reconocer alguna culpa. "El problema", según Zapatero, "es que el crecimiento desde el 2000 a nuestros días ha sido tan fuerte que el impacto, la sensación, aunque los necesite la economía, genera dificultades". Pero rechaza un cambio en la política migratoria del Gobierno a causa del aumento de la preocupación de los ciudadanos en ese tema según reflejaban las encuestas.
"Les vamos a coger"
Respecto a su gestión, el presidente explicó que trabaja "a largo plazo" y que "siempre ha puesto las luces largas en todas las cosas". Como en política económica, "que ha salido muy bien", o "las cosas que no han salido muy bien, como el proceso de paz". "La mejor tarea política es la que anticipa cambios y retos del futuro", dice el presidente antes de aclarar que es muy "pudoroso" con la democracia, dejando claro que recuerda "que estamos aquí cuatro años".
En materia económica, Zapatero tampoco tiene dudas. "Hoy estamos mejorando ya la productividad", dice, y vaticina que España va a ser una "economía del crecimiento y del cambio técnico". Se felicita por que "el precio de la vivienda se está moderando, como dijimos que se iba a moderar" y afirma que "vamos a superar a Alemania y a Italia en renta per per de aquí a dos, tres años". "Les vamos a coger, dice". Ante el escepticismo del periodista, reitera "sí, claro que sí. Sí". "Es que el crecimiento de España está en el 4 por ciento", añade.