Menú

Schroeder, 1; Merkel, 0

El canciller alemán Schröder se anota un nuevo tanto con la aprobación el viernes de la controvertida reforma de pensiones por ambas cámaras del Parlamento alemán. Tras la reforma fiscal, Schröder ha sacado adelante el segundo de los grandes proyectos de su legislatura gracias al apoyo de los estados federados Brandemburgo y Berlín, en los que la CDU forma parte de la coalición gubernamental. Estas ramas disidentes de CDU son sólo una muestra más de la falta de cohesión de este partido que sigue muy ocupado tapando las grietas por las que asoma un pasado mancillado por su financiación irregular.

Si la CDU pudiese concentrarse en su estrategia como oposición, no sería tan fácil para Schröder cosechar éxitos e incrementar su popularidad de cara a las elecciones generales del 2002. Pero, desde hace meses, los cristianodemócratas luchan, en balde, por deshacerse del lastre que les viene de antiguo.

El millón de marcos (82,5 millones de pesetas) que el ex tesorero de la CDU, Kiep, transfirió hace unas semanas al partido ha reanimado un oscuro asunto que parecía concluido con el cierre del sumario del ex canciller Kohl. La actual secretaria general del partido y sucesora de Kohl, Angela Merkel, esperó cuatro semanas hasta dar a conocer la transferencia del millón, de procedencia presuntamente ilegal. Ocultándolo, intentó no perjudicar a su partido en las elecciones regionales de los estados federados de Hesse, el 18 de marzo, y de Renania-Palatinado y Baden-Württemberg, una semana después.

Merkel, que en diciembre de 1999 propagaba claridad y verdad como premisas antagónicas a las de su antecesor Kohl, ha quedado en evidencia justamente por querer ocultar este nuevo escándalo. Si la directiva de la CDU hubiese informado del millón inmediatamente y no pusiese tantas trabas a la hora de mostrar los resguardos de pagos relativos a la disolución en 1992 de la fundación Norfolk, tapadera del dinero negro de Suiza, la directiva del partido y la propia Merkel no alimentarían la sospecha de que en la CDU aún hay algo que ocultar y no habrían perdido su credibilidad. Ahora, peligra su candidatura a la cancillería federal, precisamente lo que quería evitar.

En Internacional

    Servicios

    • Oro Libertad
    • Curso
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida