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La independencia siempre ha sido complicada

“La literatura es hoy día una industria y, aparte de los genios, que logran abrirse paso por pura fuerza cósmica, el literato de éxito no es más que un hábil comerciante. Piensa en primer lugar y sobre todo en el mercado. Cuando un tipo de mercancía no tiene éxito, saca enseguida algo nuevo y que despierte el apetito. Sea lo que fuere lo que tenga que vender, encontrará vías y medios para sacar de ello el mayor provecho.” Estas palabras, que seguramente serían suscritas por casi todos los intelectuales, críticos, lectores e incluso escritores de hoy día, fueron escritas en 1891 por el inglés George Gissing en su novela New Gurb Street , lo cual demuestra una vez más que cualquier pasado no fue mejor.

En Los intelectuales en el siglo XIX , el historiador francés y profesor de la Sorbona Christophe Charle pasa revista a la historia colectiva de la intelectualidad europea, con el objetivo de preguntarse cómo Europa se ha convertido en lo que es. Es éste un objetivo compartido por toda la colección Historia de Europa , en la que se inserta este libro, editada por Wolfgang Benz con la colaboración de un prestigioso consejo científico integrado por historiadores europeos y americanos. Sólo así, según resalta Juan Pablo Fusi en su prólogo, podremos saber “qué será Europa en el futuro, e incluso qué es Europa en la actualidad”.

En lenguaje divulgativo pero nunca falto de rigor, Christophe Charle relata el paso de la dependencia de los intelectuales a un Estado represor en los años de la Santa Alianza a su dependencia de los intereses sociales y económicos en los tiempos del imperialismo liberal, así como su búsqueda de una difícil independencia, a través de diversas asociaciones de escritores e intelectuales que intentaban apoyarse en su prestigio frente al público para hacer valer el talento por encima de la cuna.

¿Qué puede haber en común entre los intelectuales de los países liberales y los conservadores, o entre aquellos que viven dominados por la aristocracia o en una sociedad de valores burgueses? Mucho más de lo que pueda parecer, como lo ejemplifica el hecho de que el “Decreto contra los cocineros” promulgado en 1837 en la lejana Rusia (y que tenía como objetivo dificultar la asistencia a un instituto de los hijos de los cocheros, cocineros, lavanderas, tenderos y demás empleados domésticos), trajo como consecuencia una fuerte emigración a las universidades europeas de la pequeña burguesía rusa (judía en un elevado porcentaje), y contribuyó al reforzamiento del antisemitismo antiintelectual en Francia y Alemania.

Igual que ocurre con las demás ramas de la ciencia histórica, para Charle, la comparación es un medio para alcanzar hipótesis explicativas que vayan más allá de la tautología y a la vez de establecer irrenunciables diferencias culturales. Conforme a los datos disponibles, la evolución de la biografía común de los intelectuales franceses, ingleses, alemanes (y en menor medida rusos, italianos y españoles), así como la evolución de la enseñanza, la prensa y el negocio editorial, se analiza con lucidez y concisión en esta interesante y accesible contribución de Christophe Charle a la ambiciosa Historia de Europa de Wolfgang Benz.

Christophe Charle, Los intelectuales en el siglo XIX , Prólogo de Juan Pablo Fusi, Siglo XXI de España Editores, Madrid, 2000. 243 páginas.

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