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Repaso al pensamiento de un siglo

"Nada menos vivo hoy que la palabra viva, cuando es abandonada de sí misma".Así dice Finkielkraut en la introducción a este libro que recoge un diálogo entre el pensador francés y su amigo quebequés Antoine Robitaille, (sorprendentemente, Robitaille no aparece en la portada de la versión española ni de la original francesa), en el que la palabra escrita mantiene la fuerza del diálogo sin que parezca elaborada, aunque para conseguirlo dice el autor que debió romper la fugacidad del decir para convertirlo en escritura. Tanto en las preguntas como en las respuestas de manera lúcida se presenta un recorrido político, social a través del pensamiento contemporáneo.

Alain Finkielkraut, dialogando también con quienes piensan el siglo (Levinas, Hannah Arendt, Milan Kundera, George Steiner, Henry James, Mario Vargas Llosa) aborda temas como la identidad, la democracia, el multiculturalismo, el nacionalismo, el progreso, incluso otros menos profundos como el caso Clinton-Mónica Lewinsky. Es en sus percepciones sobre el multiculturalismo, la democracia, las relaciones del pasado con el otro y el deseo moderno de construir un hombre libre de culpa, donde apunta un sentido profundo, consiguiendo una tensión difícil planteando el verdadero debate. Lejos de encontrar respuestas, muestra nuestras contradicciones, incluso dice rompiendo un acuerdo conveniente: "la tolerancia nuestro último tirano". La ingratitud sería el deseo de apartarse de un pasado responsable del desastre del Siglo XX. Por reivindicar al otro se pierde de vista la verdad de la obra (recuerda el comentario de Bellow: "Cuando los zulúes produzcan un Tolstoi lo leeremos"); pero la democracia es nuestra única alternativa, Finkielkraut escarba en sus silencios y grietas. Una llamada a no olvidar, por un hipócrita deseo de ser magnánimos, lo verdadero. Se explica al señalar que el europeo no es propietario de esas obras fruto de unos pocos, no es lo mismo ser dueño que reconocer, ¿pertenecen también tal vez "al otro"? Ofrece un debate necesario pero insuficiente en su desarrollo.

Sorprende en Finkielkraut su claridad de mirada: "...la sociedad de consumo consiste en ese dispositivo en que toda realidad se ofrece para su inmediata degustación y para ser de algún modo, alimentaria". Esa mirada que recorre Europa central, Quebec, Estados Unidos, el territorio de la lengua, la juventud, la educación. Para, en un dialogo sin concesiones, suscitar sobretodo preguntas. Quien escribió, ya hace mas de una década, el extraordinario libro El judío imaginario (atrevido, lúcido con ráfagas de brillantez y siempre cercano al humor), ha dominado su pensamiento, caminando de la mano de Levinas, para convertirse en un pensador mas serio y contenido. La Ingratitud (premio Aujourd’hui) termina con una pregunta necesaria : "¿Qué queda de la grandeza, de la admiración y de todo lo que da valor a la vida?"; pero primero hay que preguntarse: ¿qué da valor a la vida?


Alain Finkielkraut, La Ingratitud. Conversación sobre nuestro tiempo , Anagrama, Colección Argumentos.

Más libros en: El Semanal de Libertad Digital

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