“Llegada la noche, los dioses y los hombres dormían. Sólo Zeus meditaba”. Existe un espacio en el que los dioses se comportan como seres humanos y los hombres viven con la grandeza de los dioses. Este lugar es la epopeya y, probablemente, ninguna ha alcanzado la perfección y la belleza de la
Ilíada
. A lo largo de quince mil versos, un legendario poeta ciego cantó en el siglo VIII a. de C. Los combates y las aventuras de los protagonistas de la guerra de Troya.
Nombres de dioses y hombres han permanecido a lo largo de la historia convirtiéndose en arquetipos cuya sola mención establece el baremo de la valentía, la belleza, la amistad o la astucia: Helena de Esparta, la más bella de todas las mortales; Paris, el afortunado ganador de la manzana de Afrodita; Héctor, que se enfrenta con valor a una muerte segura y, sobre todos ellos, Aquiles, el prototipo del héroe que alcanza la gloria cuando muere en combate. Cumplirá así el destino de los héroes: que su nombre llegue hasta los hombres del futuro porque sus hazañas merecen ser cantadas por sabios y apasionados poetas.
La presente adaptación de la Ilíada realizada por Jean Martín supone un excelente trabajo de acercamiento a un universo mítico habitado por dioses y hombres que se movían al impulso de los sentimientos más poderosos. Leerla no constituye únicamente una manera de conocer, aunque sea adaptado, uno de los textos más importantes de la historia de la literatura universal. También implica participar del valor, del mito y de la belleza.
Homero, Cuentos y leyendas de la Ilíada , Madrid, Espasa-Calpe, 2001. 121 páginas.
